Tengo una mala hostia encima que voy a explotar. Llevo toda mi vida soñando con un crucero y nunca tenemos dinero para eso. Este año hemos estado ahorrando todos los meses algo y finalmente hemos conseguido el presupuesto para hacer el más barato. Hemos visto uno para septiembre, justo antes de que los niños entren en el cole, y la verdad es que nos gusta bastante. Hoy teníamos que ir a comprarlos antes de que se agoten, pero resulta que ayer por la tarde mi marido fue a ver a su madre, se lo contó emocionado, y mi suegra soltó que a ella también hacía ilusión y que se apuntaba.
Cuando volvió a casa y me lo contó, me cabreé tanto que se inició una buena discusión.
Él me miraba sorprendido y lo único que decía era “tranquila, ella se paga lo suyo”. ¡ Solo faltaría! Pero es que no es eso, es que era nuestro proyecto desde hace años, era un sueño por cumplir y sinceramente en mi sueño no aparecía mi suegra.
No es mala persona y no es que me lleve mal con ella, pero es muy acaparadora y egocéntrica y sinceramente yo voy a un crucero a disfrutar de mi familia, a hacer lo que me salga del chichi y a descansar y así no se puede.
Le he dicho que no pienso comprar mi billete, que se vayan ellos y ahora hay una tensión familiar enorme. ¿Estoy exagerando? Tampoco quiero que le diga a su madre que no puede venir ahora que ya le ha dicho que sí, porque entonces soy yo la mala, pero me fastidia que me trunque en este sueño y que ni siquiera me lo haya comentado antes de decirle que sí puede venir.
