Hola a todos.
Mi pareja, con el que llevo ya varios años, es una de esas personas que no se implica demasiado en política y no se entera mucho de lo que pasa en la actualidad: no es algo que le interese en exceso. A mí sí, no soy militante ni nada parecido, pero me gustar estar informada y tengo una ideología política bastante clara. A pesar de esto, cuando hablo con mi novio de política, en la mayoría de cosas estamos de acuerdo y en principio pensamos bastante parecido, así que hasta aquí todo bien.
El problema es que su familia es todo lo opuesto a mí. Hasta ahora me lo he tomado como algo que no debe afectarme; siempre he mantenido una actitud de respeto, y la verdad es que les veo solo de vez en cuando, y en esas ocasiones evito hablar de política para que no haya tensiones ni conflictos.
Pero últimamente ha venido una época en que nos hemos juntado varias veces y me he sentido muy incómoda por dos razones:
1º) Últimamente, cuando hablo privadamente con mi novio y realizo alguna crítica o le comento alguna noticia relacionada con el partido político que sigue su familia, aunque “se supone” que él piensa bastante parecido a mí, me reprocha que debo ser más tolerante, que tengo que respetar lo que piensen los demás, etc. Pero si su familia hace exactamente lo mismo -y ellos lo hacen delante de mí y no se cortan un pelo-, no veo que mi novio les reproche a ellos nada de nada. No sé si me estoy explicando, es como si “me echara la bronca” a mí, pero luego si su madre o quien sea hace lo mismo en sentido inverso, se queda calladito y no dice nada.
Es como si tuviera una doble vara de medir con su familia: ellos pueden decir todo lo que quieran, pero si lo hago yo, estoy siendo una intolerante. Él responde que no es cierto y que a ellos también les hace la misma crítica, pero la verdad es que nunca jamás he visto que lo hiciera.
2º) Aunque, como he dicho, no suelo entrar en debates para evitar malos rollos, hace poco durante una comida escuché a su madre hacer un comentario con el que no estaba de acuerdo, y como era ya el cuadragésimo comentario de la velada con el que no estaba de acuerdo, y hasta entonces me había mantenido al margen pero ya estaba un poco harta, decidí meterme y exponer mi opinión.
Se notó que no les sentó bien que les llevara la contraria e insistieron con lo suyo sin dar ningún argumento ni rebatir lo que yo había dicho. Como la cosa fue un poco in crecendo, miré a mi novio, que sé que en este tema piensa como yo, pero él -¡sorpresa!- no dijo absolutamente nada ni se metió.
Y la verdad, me sentí decepcionada, porque me hubiera gustado que se mojara, que me defendiera, pero es que se quedó sin decir nada. Y al final, como eran todos contra mí, estaba de invitada en su casa, y vi que la cosa se podía salir de madre, decidí que lo mejor era dejar el tema…
Hasta ahora no había pensado que esto fuera un problema, al final con quien yo estoy es con mi novio, no con su familia… Pero claro, si cada vez que salga un tema político me voy a tener que callar y apretar los dientes, y si decido hablar voy a tener que pelearme yo sola con todo el mundo y mi novio se va a quedar ahí como una planta, pues no me hace mucha gracia.
No sé si es que tiene miedo de enfrentarse a su familia. ¿O será que no es tan afín a mí como yo pensaba?
La verdad es que estoy algo molesta y me preocupa. ¿Qué pensáis que debería hacer? Gracias.
