¡Buenas noches chicos! Hoy me animo a escribir por aquí porque estoy viviendo una cosa muy extraña y me gustaría que me ilumináseis un poco, además de poder desahogarme, que se supone que al verbalizarlo las ideas se ordenan.
La verdad es que no sabía si poner esto en love, en follodramas o en autoestima, porque tiene mucho de las tres, pero bueno.
El caso es que llevo un tiempo conociendo a un chico con el que tengo una relación genial. Esto en sí no sería un problema de no ser por mi intensidad y por lo negativa que soy. El caso es que no tenemos bien definido qué somos pues la cosa es bastante reciente, lo que sí sabemos es que estamos muy a gusto con lo que tenemos… O eso pienso a ratos. El problema es que estoy tan acostumbrada a dar con tíos que no me han tratado del todo bien o que han tenido rasgos tan tóxicos que me cuesta mucho creer que a este chico pueda gustarle y en vez de disfrutar de la etapa por la que estamos pasando, lo único en lo que pienso es en que ojalá pase todo muy rápido para que me haga daño cuanto antes y así no sufrir demasiado.
Esto me está llevando a no actuar de la forma en la que me apetece con él y está haciendo que me reserve partes de mí bastante importantes, ya que una de mis cruces siempre ha sido el ser intensa y creo que debo contenerme constantemente para no acabar herida. Además me he metido tan de lleno en el intento por convencerme de que algo malo va a pasar que siento una especie de decepción constante conmigo misma, porque no estoy disfrutando como debería, me freno y sufro adelantando acontecimientos.

Sin ir más lejos he transformado mentalmente una frase que me dijo anoche en mil ideas absurdas, os la voy a poner como ejemplo práctico: tras liarnos e ir a cenar, al ponerme a jugar para provocarle me dijo que quería que reservara las ganas para la próxima vez (ya que tenía que irme por mis responsabilidades), luego hizo referencia un par de veces más a «la próxima vez». Bueno pues lo único en lo que soy capaz de pensar es que en realidad no le pongo o no le gustó y que eso me lo dijo para no tener que volver a liarse conmigo. Con todo esto llevo desde ayer pensando en que si hablamos es por cumplir y que no le intereso en realidad.
Así que como veis tengo un problemón encima y no sé cómo quitármelo, no sé realmente en qué radica mi problema, si en cuestiones de autoestima, en cuestiones de heridas mal curadas, o si tengo tanto miedo al dolor que yo misma me hago daño.
No sé qué hacer para sanar, ¿algún consejo?
Muchas gracias de todo corazón.