Mi chico y yo solo llevamos saliendo siete meses y aunque para mí era demasiado pronto para presentarle a mis padres, me dio mucha pena saber que no tenía planes para Navidad y que la iba a pasar solo. Por ese motivo, le propuse que viniera a la comida de Navidad que se hacía en mi casa y a la que vendría mi familia.
Le di la noticia a mi madre, cuando él aceptó y se emocionó de pensar que le iba a presentar a mi pareja, dando por hecho que eso significaba que era una relación súper seria. Y no es que no lo sea, simplemente es que no llevamos el tiempo suficiente para saber si llegará a buen puerto o no ni hemos hecho planes de futuro.
Mi madre vino con muchas expectativas y se fue con un chasco de narices, porque él tenía una actitud bastante despreocupada respecto a nuestra relación, y a ella no le gustó cómo hablaba de nosotros.
El fallo fue juntarles demasiado pronto, y no explicarle a mi madre, que no era una relación tan mega seria, como para que ella se hiciera sus películas y pensara que esto acababa en boda.
Lo que me preocupa es que mis padres ahora le han cogido manía y no sé si serán capaces de verle con otros ojos.
Mi chico me preguntó si pasábamos juntos la Nochevieja, y le dije que no, que en este caso yo iba de invitada y no podía llevar gente, pero la realidad es que no quería decirle a mis padres que le traía la cena para evitar una situación incómoda. Creo que él es el único que nos ha dado cuenta de la mala impresión que causó en la cena con sus comentarios y de que mis padres le miran ahora con desconfianza.
Siento mentirle y no sé si debo explicárselo o mejor dejarlo estar, ¿qué harías?
