Mejor no vayas, y por supuesto no le des el más mínimo regalo.
Su boda, sus normas, tu debes respetarlas, pero también debes respetar a tu marido e hijos. Si no quieren a tus hijos en una boda, tienes todo el derecho a no ir, y si no vas porque las normas te lo impiden dada tu situación familiar, tienes derecho a no regalar nada.
A lo que no tienes derecho es a romper las normas de la boda y crear un problema de organización por tus ovarios toreros. ¿O coml crees que se sentirán los que hayan dejado los niños con una niñera para poder asistir? Vas a obligar a los propios novios a ponerte en evidencia diciendo a todo el mundo que lo has hecho sin permiso y sin avisar.