No me considero realmente una mujer, pero tengo un cuerpo femenino, me tratan en femenino y tampoco suele molestarme (igual que si me tratan en masculino)
Pero el mundo parece tener un problema con que una persona con vagina pueda disfrutar del sexo por gusto propio y no como si fuera un trabajo u obligación…
Hace poco he ido con mi pareja a una fiesta de fetichismo de pies, somos bastante abiertos y nos gusta el BDSM, así que la hemos disfrutado bastante.
Sin embargo, no podía faltar el listo de turno, unos días antes de la fiesta, uno de los apuntados me escribió por Telegram (estábamos en el grupo de la fiesta) y fue tal que así:
Gabriel:
Unaa preguntaa mariA las chicas que venis para la fiesta del sabado os pagan o venis solamente porque os gusta el tema?
A lo que yo contesté con sarcasmo que estaría bien que nos pagasen por disfrutar de la fiesta, pensé que con la negativa bastaría para que una persona normal con un cerebro corriente cogiese la indirecta…
Al día siguiente de la fiesta, parece que el semental no había conseguido su caza (porque será?) Por lo que volvió a la carga:
Gabriel:
Marii. Que tal. Era para proponerte una cosa para ganarte 30 euros en 10 minutos con los piesYo
Hola…Como?Jajaja
Gabriel:
Quedar tu y yo, y masajearte y olerte los pies 10 minutitos y mientras yo me masturbaría mientras te los huelo y me los pones en la cara
Total que ya me empecé a cabrear… Ya no es sólo que el torete este piense que las mujeres están ahí para su gusto y disfrute, es que como no le tocarían ni con un palo en la fiesta pensaba que me podría comprar…

Creo que esto es parte de la educación masculina, y que tiene mérito salir de ella, pero también creo que se sigue manteniendo a propósito… El mundo sigue sin querer que las mujeres lleguen a algo, supongo que por una absurda fobia.
Me parece repugnante, cutre, frustrante… Que siga habiendo este tipo de mentalidad, aunque la fachada en todas partes sea «somos feministas e inclusivas»… Ni que decir que las personas que organizan la fiesta se portaron genial, hablaron sobre ello en la fiesta, y me mostraron apoyo…
Pero chicas, no hay inclusividad, no hay feminismo, seguimos siendo el objeto de publicidad bajo el falso lema de inclusivo y seguimos siendo el reclamo de muchos sitios.
Y simplemente quiero utilizar esta experiencia, una más de muchísimas, para visibilizarlo, y pediros a las demás personas que sufrís estos ataques que habléis de ello, les devolváis el ataque, lo visibiliceis también. No estamos solas y si nos unimos, el miedo lo tendrán ellos.