Se que esta historia se está repitiendo en mas de una relación familiar.
Soy una mujer a punto cumplir 30 y llevo independizada con mi pareja cerca de 3 años. Tengo un mellizo que aún vive en casa de mis padres pero buscando ya la manera de independizarse solo ya que mi cuñada aun sigue estudiando.
Siempre he tenido una buena relación con mis padres pero, como dice el título, desde unos años hasta el dia de hoy no dejan de exigir que quieren nietos. Siempre he dejado claro que, aunque me gustan los niños, no está en mi lista de prioridades ser madre. No es un no rotundo pero creo que es una desición personal. Mi hermano lo tiene más claro, la paternidad no es para él. Así que imaginad lo divertidas que son las comidas familiares donde una intenta ser diplomática y los padres no dejan de echar en cara que sus hijos son unos egoistas por no darles nietos.
Por suerte no convivo con ellos para escucharlos todos los dias pero pero me llega la información constante por mi hermano que necesita desahogarse y acabamos retroalimentándonos en un rechazo absoluto a la actitud de nuestros padres.
Siempre hemos sido unos buenos hijos que no han dado quebraderos de cabeza, hemos trabajado desde muy jovenes para poder pagar nuestros estudios y labrar la carrera profesional que hemos querido. Pero hacer hasta chantaje emocional por un nieto sobrepasa el límite de su exigencia y me tienen muy quemada.

Añadamos los años que llevo ahorrando con mi pareja para una vivienda que aun no tenemos y lo cara que está la vida hoy en día, no estamos en la situacion más cómoda como para decidir tranquilamente tener un hijo.
En mi familia ya parece que no importa si somos felices o si nos va bien, solo se nos cuestiona que no tengamos hijos. Esto hace empiece a aborrecer la sola idea de ser madre. No se como tratar el tema ya para que me dejen tranquila.
Mis padres son unas bellisimas personas, pero creo que cosas que no depende de ellos como esta no debería ser motivo de disputas.
Solo necesitaba desahogarme y ver como ha tratado esta situación quienes la han vivido.