Yo te diría claramente que empezaras a cortar si no quieres que te hagan daño. En mi caso, he tenido las dos vertientes.
La primera vez fue un amigo que me dijo que no quería nada serio, empezamos a vernos prácticamente todos los fines de semana y él decía que quería quedar con otras chicas, pero no quedaba. Yo sí, claramente. No quería engancharme porque sabía de qué iba ésto. Y a él incluso le molestaba que quedara con otros, pero no quería nada serio porque decía que no estaba preparado. Me enganché. Pero también por mis ovarios, me desenganché. Y al final ahora me ve con quien es mi novio actual y no sabes cuánto le joroba. Yo no me alegro, porque lo sigo considerando un amigo, pero es lo que hay, él tomó su decisión y mira que le advirtieron.
Y la segunda, precisamente es mi pareja actual. Él acababa de salir de una relación tormentosa y de otras anteriores, estaba muy pero que muy mal. No quería nada serio, lo tenía claro. Pero la gran diferencia con el anterior, es que era realmente mi amigo. No sólo quedaba conmigo para un polvo, sino que cuando estaba mal venía a mi casa para cuidarme. También actué con él como con el otro. Pero no me había dado cuenta de que de él sí me enamoré y también él me decía que aunque fuésemos amigos, me quería mucho, aunque no estaba enamorado. Incluso estando antes de rollo, si ligaba delante mía, le decía que porqué no ligaba con ellas y me decía que estaba agusto tal y cómo estaba, que no necesitaba más. Yo si quedaba con alguien se lo decía y me di cuenta de su cambio cuando empezó a verme más y a preguntarme por los tíos con los que quedaba. Un día me dió una crisis y tuve que cogerme la baja, estuvo conmigo todos los días y no me dejó sola. Y al final se lo dije, que qué puñetas estábamos haciendo, si ya eramos una pareja y él me confesó que no quería estar con nadie más. Y así llevamos ya 4 meses.
Con esta parrafada que te estoy contando, lo que te quiero decir, es que el que quiere, quiere. Es decir, al tío que realmente le gustas y está enamorado de tí y te quiere, se le nota. Se le nota cuando no va simplemente a pasar un rato agradable, sino que cuando estás mal está contigo. Son cosas que no se pueden evitar. Así que ánimo y mándalo a tomar viento. Hay muchos peces en el mar y aunque sé que es difícil, es lo mejor.