A mí me parece que el error está en haber convertido el problema en un debate ideológico, en lugar de intentar resolver un problema de cariz práctico, que es vuestra incapacidad de poder disfrutar del tiempo libre porque tenéis ambos un trabajo muy absorbente, no sois capaces de organizaros para mantener la casa mínimamente limpia durante la semana, y necesitáis el sábado entero para tareas domésticas. Cosa que siendo una pareja sin hijos a mí no me parece normal.
Y lo de que tu novio se ponga como un energúmeno y te suelte un discurso porque sus supuestos «principios» (de pacotilla) están por encima de intentar resolver un problema que literalmente os está impidiendo disfrutar de la vida… Pues no sé, bastante grave, la verdad.
Como anécdota, yo soy profesor universitario, mi pareja ingeniero, ambos de familias humildes con muchas becas por buenas notas, y nunca hemos tenido empleada doméstica, que fue el trabajo de mi madre. Así que una vez le pregunté qué le parecería si tuviéramos una. Y me dijo que muy bien, que si no exisitiera ese tipo de trabajo, ella no sabe cómo se habría ganado la vida, y nunca se ha considerado «explotada». Además limpiar una casa no es «limpiar mi3rda» como decís algunos, que no estamos hablando de baños de discotecas ni de casas de gente con Diógenes que se muere y los encuentran diez años después.
Cuando yo era joven y daba clases particulares de inglés a domicilio a niños malcriados que no querían estudiar (un suplicio), una amiga iba a «limpiar» (pasar la aspiradora y quitar el polvo mientras oía música) en una casa y cobraba a la hora más que yo… Algunos tienen una imagen muy «elitista» de las empleadas domésticas, para ser de izquierdas, ¿eh?