Mi hija y la hija de mi amiga llevan juntas en la misma clase durante cinco años, ya que cuando iban a primero de primaria su hija lo pasó mal y pidió cambio en segundo de primaria a la clase de mi hija. En estos años me he dado cuenta de que a mi hija no le hace bien tenerla en su misma clase. Es una niña que no se relaciona bien con el resto de alumnos ni alumnas y se enfada cuando mi hija habla o queda con otras personas. Es muy posesiva y cohíbe a mi hija a la hora de relacionarse.
Ahora que han pasado a la ESO, les había tocado clases diferentes y yo estaba encantada porque mi hija volvía a sentirse libre. Se llevan bien y tienen cosas en común, pero no me gustan estas restricciones de amistades que la otra impone. Cuando quedamos mi amiga y yo con ellas, todo fluye porque no hay terceras personas, pero como haya alguien más, su hija siempre acaba montando un pollo.
Por suerte, eso había quedado atrás este año, sin embargo, el viernes, mi hija vino a casa con la cara desencajada y me dijo que la hija de mi amiga había conseguido que le cambiaran de nuevo su clase.
Estoy enfadada y me siento traicionada, porque mi amiga ni siquiera me consultó ese cambio, de haberlo hecho yo le habría dicho que prefería que no fuera así. ¿Ahora qué hago?
