Me siento muy frustrada como madre. No entiendo como esa mujer pudo preguntarle a mi hijo si era adoptado. No lo es, pero si lo hubiera sido ¿qué derecho tenía ella a hacerle esa pregunta? Me imagino que debió equivocarse con otro niño, pero las consecuencias podrían haber sido terribles.
De hecho, desde entonces mi hijo me ha preguntado más de una vez si de verdad es adoptado. Por más que le digo que no, no acaba de creerme Le he enseñado fotos del embarazo, del día que nació y aún así le quedan dudas en la cabeza.
No sé si poner una reclamación formal en el colegio o dejarlo estar, como si no hubiera pasado nada y esperar a que a mi hijo se le olvide y deje de preguntar si es adoptado.
