Tengo un niño de dos años, lleva casi desde que nació con bronquitis y laringitis recurrente, por lo que voy mucho al pediatra.
Este año he decidido que no voy a llevar a mi hijo a la guardería por esto mismo, a ver si resfriándose menos, pues coge menos bronquitis.
El otro día en la consulta, su pediatra, me preguntó que qué tal el comienzo de la guarde y cuando le dije que no lo llevaba, me preguntó qué quién lo cuidaba mientras yo estaba trabajando.
Le dije que dejé de trabajar desde que lo tuve y empezó a soltarme la charla.

Que tenía que trabajar, que no podía vivir mantenida por mi marido, y que a mi hijo no le hacía ningún bien que yo no trabajase.
Me molestó mucho, porque él no sabe nada de mi vida para hablarme así, y eso mismo le dije. Me marché, pero seguramente tenga que volver en breve ya que entra el tiempo fresco y ya os digo que son recurrentes las bronquitis.
No sé si cambiar de pediatra o esperar a ver como reacciona cuando vaya de nuevo.
Le dejé una reclamación en la administración del propio centro de Salud.
¿Qué hago?