Muy buenas a todos. Me gustaría compartiros una situación que viví hace unos días y que me dejó bastante impactada.
Pese a que soy abogada y asesora, estoy acostumbrada a ver bastantes barbaridades y decisiones pésimas que toma la gente y, sobre todo, a verla sacar su peor cara cuando le llega una situación difícil. Pues bien, el otro día murió un amigo de mi pareja. Bueno, más que amigo era conocido, pero como habían tenido una relación relativamente cercana, mi esposo vio conveniente ir al tanatorio para mostrar apoyo a la familia y estar ahí.
Pues bien, su esposa, a la que yo no conocía de nadie, había visto en contadas ocasiones. Cuando me acerqué a ella para darle el pésame y ver cómo estaba, en un principio se mostró algo afectada, pero, en cuanto pudo, me cambió de tema y me preguntó directamente, ya que estaba muy perdida y ahora le iba a costar mucho gestionar todo el papeleo, si la podía ayudar a ver cuáles eran los pasos que tenía que seguir para cobrar la pensión de viudedad.
Me hizo esa pregunta delante del cuerpo del marido, todavía caliente, y, sinceramente, me dio repelús. Es normal que se te vengan muchas cosas encima y que tengas que gestionar un montón de papeleo por la muerte de tu marido, pero que lo primero en lo que pienses sea en la pensión de viudedad, estando aún en el tanatorio, me parece de traca.
La estuve aconsejando y le dije que se pasara un día, si quería, por el despacho para poder ayudarle. Me dijo que sí, me tomó los datos y todo, pero no dejé de flipar al ver que la mujer parecía estar más preocupada por su situación que por la muerte de su marido, tan joven.
Me gustaría que me dijerais qué os parece porque no entiendo cómo pudo tener tan poca sensibilidad en ese momento y preguntármelo sin ningún pudor. Sé que no me conocía y que le dará igual lo que piense de ella, pero, joder…
Gracias!
