Menos mal que ya queda poco de colegio porque vaya tortura está siendo este año!!!!
Mi hija entró en bachillerato y la profe de gimnasia la tiene tomada con ella.
A mi hija le sobran kilos, es la verdad, ella lo lleva bien, no ha tenido complejos nunca y ha tenido una vida «normal» como caulquier persona, como es lógico, pero lo pongo así para que entendáis que ella no tiene interés en adelgazar, que se siente bien con ella misma y yo estoy orgullosa de saber que tiene esa personalidad fuerte.
Este año, cuando empezó las clases de educación física, su nueva profe, empezó a machacarlas con la alimentación sana, lo que no sabe esta mujer, aunque se lo hayamos dicho, es que mi hija come sano y de todo, pero bueno…
Les llegó a pasar la típica pirámide de alimentos y les «obligó» a pesarse y medirse para calcularles IMC, que mi hija era evidente que iba a dar más alto del recomendado.
Cómo vio que la niña no le hacía mucho caso, empezó a castigarla a dar más vueltas a la pista del patio por tonterias como hablarle a un compañero, no encestar la pelota, estar distraida.
Mientras que los otros compañeras daban tres vuelta pues ella cinco, y encima le decía que así se sentiría mejor.
He ido hablar con la jefa de estudios y con ella, se excusa que es su forma de trabajar y que lo hace porque la niña no se porta bien, no porque esté pasada de peso, pero qué casualidad que ningún profesor se quejó nunca de ella y mi hija sabe que le tiene manía, ya no sé qué hacer, temo que el año que viene nos toque otra vez.
