Hace tres años cuando terminamos la universidad, le propuse a mi mejor amiga montar un negocio juntas, pero me dijo que era muy arriesgado y que prefería buscar un trabajo.
Fue un jarro de agua fría, porque tuve que buscarme la vida para conseguir el dinero que ella podría haber aportado, pero he estado trabajando tres años contra viento y marea para darme a conocer.
Gracias a las redes y a las clientas que me recomiendan, a día de hoy, no solo vivo totalmente del negocio, sino que voy a poder contratar a un ayudante para abarcar más mercado.
Mi amiga lleva tres años trabajando en un trabajo que odia y me ha dicho que ahora sí que le gustaría entrar en el negocio.
¿ Vosotras qué haríais? Yo creo que a estas alturas y con todo en marcha funcionando, prefiero ser la que tiene el control y no buscarme socios pero no quiero que se ofenda o que se joda nuestra amistad.
