De verdad que hay cosas que me dejan sin palabras. El otro día mi exmarido me llamó indignado diciéndome que sus hijos no le llaman. No sabía ni qué contestar, sencillamente alucinaba y hasta llegar a pensar que estaba borracho o algo así.
Se fue hace siete años de casa, los dos primeros años tuvo los detalles de quedar con los niños de vez en cuando, verles en Navidad, por sus cumpleaños, etc., pero después de eso se fue distanciando y lleva cinco años sin verles ni una sola vez y eso que vive a 35 km de nuestra casa.
No se ha esforzado lo más mínimo, y los niños obviamente han ido cumpliendo años, y cada vez son más conscientes de la realidad, a pesar de que yo nunca he metido mierda por el medio.
¿Ahora se queja de que no le llaman? Mi hija tiene 15 años, está en plena adolescencia y pasa hasta de mí, como para encontrar tiempo para llamar a su padre desaparecido que nunca he estado ahí. Mi hijo tiene 12 años y es que apenas le recuerda, ¿y pretende que le llame y tenga una conversación con él? ¿sobre qué?
Le he dicho que si pretende que sus hijos le llamen, primero tendrá que empezar a realizar él las llamadas, sin forzar las cosas, a fuego lento y tratando de generar el vínculo y la confianza que no existe y se cabrea porque dice que eso lo debería hacer yo que soy la que estoy en contacto con ellos.
¿Entraríais como mediadora o dejaríais estar las cosas como están y que cada uno siga con su vida?
