Hola preciosas!
Me dirijo a vosotras para poder librarme un poco del cacao mental que tengo. Llevo 8 años con mi pareja, nos pusimos muy jóvenes, yo tenía 16 y él 19. Hasta ahora hemos estado bien, discutíamos muy poco y estábamos genial juntos. Hemos superado la relación mientras que yo estudiaba fuera, y hemos aguantado genial todos estos años, yo lo sigo queriendo mucho y me sigue atrayendo muchísimo.
Todo empezó en estos últimos cinco días, él ahora se encuentra fuera de la ciudad ya que está trabajando fuera, nos vemos los fines de semana y así llevamos un mes, pero en este puente lo noté bastante raro, nos vimos los dos primeros días y al tercero me dijo que mejor no nos veíamos. Muchas veces hemos hecho esto, somos una pareja bastante independiente, nos damos tiempo para pasar con los amigos etc, pero esta vez a mí me sentó fatal, estaba resfriada en casa sola ( mis amigas trabajan fuera y nos vemos bastante poco), me cabree un poco y le dije que no entendía como de 4 días que lo veía pedía no verme uno, que yo tenía la necesidad de verlo y quizás ya no teníamos las mismas necesidades como pareja.
Esto le sentó fatal, dejamos de hablar ese día hasta que se calmara la cosa. Al día siguiente nos vimos, hablamos y quedamos bien, fue al día siguiente cuando yo fui a verle, comimos juntos y después decidió echarse la siesta, yo no quería dormir así que le dije que para ver como dormía pues me iba a casa, el me dijo que vale. Me fuí bastante jodida porque sentía que yo aportaba más ganas a la relación que él, así que al llegar a casa cogí el teléfono y le dije que quizás deberíamos darnos un tiempo, que no me encontraba bien y le notaba distante… me dijo que era verdad, que ya no sentía lo mismo. ME QUISE MORIR
Jamás me imaginé que me iba a saltar con esas, yo simplemente pensaba que yo necesitaba más tiempo con él al pasar más tiempo sola y que él pues seguía más o menos como siempre, que tendría unos días en los que al ser fiesta también quería salir con sus amigos. Cogí el coche y volví a verle, hablamos, lloramos y yo le puse sobre la mesa que si no empezábamos a cuidar más las necesidades del otro quizás tendría que dejarle, lloró como no lo he visto llorar en su vida, pusimos en la balanza todo lo bueno que teníamos y tras una tarde infernal de llorar juntos decidimos que no queríamos dejarlo y seguiríamos juntos. Él me dijo que siente que yo lo quiero más y que él me quiere mucho pero le hago sentir como si jamás me pudiera querer a mi nivel y que eso le hace daño.
No sé que pensar, ahora no se exactamente como estar con él, mido mis palabras,intento no mirar demasiado el móvil para que no piense que estoy obsesiva con el tema, pero en realidad no paro de darle vueltas a la cabeza, sé que me quiere pero tengo miedo de que realmente no sienta lo mismo y al final todo se acabe. Yo le quiero muchísimo. y sé que él también, ambos pensamos que somos aunque suene cursi el amor de nuestras vidas, pero no sé si estamos empezando a hacernos daño.
PERDÓN POR EL TOCHACO
¿Qué pensáis? Ya no sé si me quiere y le sigo gustando y es solo una mala racha o simplemente me quiere por respeto a estos ocho años que hemos compartido. Estoy muy agobiada.