Yo te apoyo. Piensa que, en nuestros orígenes, los niños se criaban en tribu, es decir, había varias personas pendientes de ellos a la vez. Con lo que cada persona podía hacer su vida tranquilamente porque sabía que, si hacía falta, había alguien que podía hacerse cargo de su cría. Y no por ello la quería menos, evidentemente.
Te están criticando tanto porque a día de hoy lo normal es vivir casi en soledad (no sé cómo hemos llegado a degenerar tanto, pero bueno, esa es otra cuestión…) y, por tanto, lo habitual es ver a madres que no tienen tiempo para nada porque no tienen a nadie que cuiden de su bebé. Tú tienes a tu marido, lo cual es una suerte increíble, pero el problema es que tu marido tiene esa mentalidad arraigada y no comprende que su deber debería ser apoyarte porque sólo ve un estereotipo de madre en su cabeza y no le cabe ninguno otro más.
Ojalá puedas seguir haciendo lo que quieras, pero es cierto que lo tienes muy difícil… Un abrazo y mucho ánimo y suerte!!