Ay rocio, qué inocente eres. ¿En serio crees que por cobrar más las actrices porno que los hombres, salen ganando? Precisamente ese salario es una forma de intentar compensar las barbaridades que pueden sufrir. Si no, raramente repetirían habiéndolo vivido en sus carnes. No dudo de que legalmente deba haber una figura velando por la dignidad de las actrices, pero a saber en cuántas grabaciones no se respeta esa legalidad.
eldesconcierto.cl/2019/01/04/el-dolor-se-volvio-insoportable-y-me-desfalleci-testimonios-de-actrices-porno-dan-cuenta-de-la-extrema-violencia-en-la-industriaEl primer relato corresponde a la actriz Corina Taylor, quien contó que llegó «al set de rodaje con la idea de hacer una escena de sexo vaginal hombre-mujer. Pero durante el rodaje con el actor porno él me violó por el ano y no paró. Le grité que parase y chillé «no incontables veces, pero no paró. El dolor se volvió insoportable, yo estaba en shock y me desfallecí»
Por su parte, la actriz Jenna Jameson, relató que la primera experiencia de la mayor parte de las actrices «es en Gonzo Films, donde las llevan a un apartamento de mierda en Mission Hills y un cabrón abusivo que cree que todas se llaman ‘zorra’ las penetra por todos los agujeros posibles».
La interprete Alexa James indicó que su primer rodaje fue con un hombre de cuarenta años. «Me sujetó y me la metió sin lubricante, desgarrándome la vagina. Cuando empecé a desgarrarme y a llorar me dio la vuelta para que no se me viera llorando en cámara me tiró del pelo y me ahogó una y otra vez, incluso habiéndole dicho que me dolía y que apenas podía respirar», reveló.
En tanto, la histórica actriz Linda Lovelace contó que su iniciación en el porno «fue una violación grupal por cinco hombres organizada por el señor (Chuck) Traynor. Fue un momento crucial de mi vida. Él me amenazó con dispararme si no hacía la escena. Yo nunca había hecho sexo anal y me rompió en dos. Me trataron como una muñeca inflable, cogiéndome y moviéndome de aquí a allá».
«Abrían mis piernas a su gusto, moviendo sus cosas sobre mí y dentro de mí, estaban jugando con mi cuerpo. Nunca me he sentido tan asustada, desgraciada y humillada en mi vida. Me sentí basura», manifestó Lovelace.
La actriz Alexa Milano, por su parte, contó que en su primera película tres hombres abusaron de ella de forma «brutal». «Me golpearon, me amordazaron con sus penes y me sacudieron de un lado a otro como si fuera una pelota. Estaba adolorida y apenas podía caminar. Apenas podía hacer pis y defecar era imposible», relató.
Elizabeth Rollings contó que varias veces la obligaron a quedarse «quieta en una misma posición hasta que la cámara estaba satisfecho con las tomas era realmente doloroso. Tenía fluidos corporales por toda la cara o donde al productor le apeteciera, y yo debía aceptarlo, porque de lo contrario no me pagaban»
nacion.com/viva/actrices-porno-de-francia-rompen-el-silencio-y/NCMSI7IPZVE6PJ5R4UZOSYQMKA/story/
Estelle dejó el porno, traumatizada después de un rodaje. Tuvo sexo anal durante varios días a pesar de fuertes dolores, bajo la insistencia del director, contó la joven de 25 años a la AFP. «Me puse a llorar porque no estaba acostumbrada. ‘Deja de llorar, eso no vende ¡Sonríe!'» me dijo el director. «Me vi obligada a hacerlo»»Me obligaron a rodar sin preservativo, con un tipo que falsificaba sus pruebas»
Marion Lew, de 32 años, se lanzó en las películas para adultos hace un año. Poco después de sus inicios vivió un momento que la dejó marcada. Uno de los camarógrafos se acercó en plena escena y le «eyaculó en la cara» sin más
Según cifras de la AFP, varias decenas de mujeres han acudido a abogados desde inicios de la investigación contra el sitio Jacquie y Michel en julio. Algunas dicen que fueron víctimas de violaciones y agresiones sexuales, muchas piden que se retiren los videos en los que aparecen.
elespanol.com/mujer/actualidad/20201028/violenta-realidad-actrices-porno-queria-parar-gesto/531447430_0.html «El semen me entró en los ojos, y por la nariz. Me atraganté, estuve a punto de vomitar varias veces, pero Lucí me hacía gestos para que continuase (…) Yo quería parar… el gesto de mi mano era claro».
«Si te portas bien, sólo promocionaremos la escena en el extranjero. Si te pones muy tonta, la subiremos a Internet y mañana toda España verá que ha nacido una estrella»
elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-09-01/jenny-blighe-exactriz-debut-porno-cine-adultos_1609618/»No estaba preparada para lo que iba a suceder», reconoce Blighe en ‘The New York Post’. «No esperaba ser tratada como un pedazo de carne». En una de las escenas de la película, Ferrara pone su mano en la boca y luego en la garganta, haciendo lo que se conoce como un «choking». Entonces, la cara de Bligue se pone roja y, durante unos instantes, no está claro si puede respirar. Eso no era lo que le habían prometido. Algunas películas incluyen asfixia leve, pero lo que Ferrera le hizo aquella tarde fue una larga sesión de sexo hardcore. Además, según informó en el diario neoyorkino, el actor le produjo numerosas mordeduras por los dos brazos y su espalda, dejando marcas de dientes y hematomas por todo su cuerpo.
Pero la cosa no acaba aquí. John Stagliano, un ex actor retirado, director y dueño de Evil Angel, las manoseó mientras dirigía lo que se supone que era una escena de «chica con chica». Según ellas, hablaron previamente con Chris Gentile, el vicepresidente de la compañía encargado de supervisar el ‘film’, y les aseguró que Stagliano no las tocaría mientras dirigía; no fue así. La escena editada en la película muestra al director tocando el trasero de Banks después de tomar el control de la cámara. Un minuto después, agarra el pecho de Blighe para luego volver a tocar a su compañera un par de veces más. «Nuestro consentimiento fue violado», afirma Banks.
sinembargo.mx/07-12-2015/1572275 «Primero fue una estrella de cine para adultos la que se animó a acusar públicamente a un actor reconocido por haberla violado durante una filmación. Dio más detalles; por ejemplo, que el equipo en el set aplaudió cuando la sodomizó sin su consentimiento. Pero la historia de Nicki Blue, publicada hoy en The Daily Beast, parece ir más lejos aún. Es una historia de abuso contra una mujer indefensa. Blue tenía 21 años y había llegado virgen a la industria cuando fue violada con una botella. Fue humillada no sólo por Deen, sino también por una ejecutiva.
señalan a las producciones de haberlo solapado, e incluso celebrado.Las acusaciones coinciden en que las forzó, incluso con golpes, a tener relaciones anales mientras grababan películas para adultos. Y algunas veces, el equipo de producción lo festejaban.»
culturacolectiva.com/entretenimiento/cine-series/historias-del-porno-actrices-violencia-
humillacion/
«Como la mayoría de las actrices porno, dije esta mentira; era una de mis cosas favoritas para decir cuando me preguntaban si me gustaría hacer una escena en particular. «¡Sólo hago lo que me gusta! ¡No haría algo si no me gustara!» (Lo decía con una falsa sonrisa y me reía) ¡Qué mentira! Hice lo que tenía que hacer para “trabajar” en el porno. Hice lo que sabía que me ayudaría a ganar “fama” en la industria»
«Estuve llorando y me quería ir pero mi agente no me dejó. Dijo que no me podía dejar flaquear. También hice una escena en la que me pusieron con un actor que estaba en mi “lista de no”. Quería complacerlos, así que lo hice. Él me pisó la cabeza […] Me asusté y comencé a gritar. Dejaron de filmar y me enviaron a casa con una paga reducida porque tenían sólo un poco de la toma y no toda la escena».
«Me rompieron la cara. Muchas de las chicas estaban llorando porque de verdad estaban adoloridas. Yo no podía respirar. Me pegaban y ahorcaban. Estaba muy alterada y ellos no se detenían. Siguieron filmando. Les pedí que apagaran la cámara y siguieron filmando».
«Las actrices jóvenes sin experiencia son estafadas por agentes que les dicen que estarán haciendo escenas sencillas, cuando en realidad llegan y son brutalizadas para crear contenido que está claramente hecho para hombres que odian a las mujeres. La industria sabe sobre esto, pero como los creadores siempre tienen control sobre los actores, fingen que no pasa nada».
«Me forzaron a recibir fluidos corporales en mi cara o en cualquier lugar a donde el productor quisiera, y si yo no aceptaba, no me pagaban. A veces tenías una escena en la que el productor cambiaría lo que tendría que ser normal a algo más intenso, y si no te gustaba te decían: “Si no te gusta, muy mal, lo haces o no te pagamos».