Piensa en si tu querrías estar con una persona como tú. Y hasta que la contestación no sea si, no pares. Piensa en las personas que quieres ¿Son perfectas? Porsupuesto me vas a contestar que si. Pues son perfectas a su manera, con las virtudes y los defectos, con la parte de ellas mismas que se quiere y con la que no (porque quererse al 100% te puede llevar una vida, la cosa es aceptar que está ahí y es COMPLETAMENTE normal, y por supuesto, luchar por ello) te gusta cuando te abrazan, cuando están ahí cuando lo necesitas, etc. (Prueba a rellenar la lista tú de las cosas que te gustan de tus seres queridos) Apostaría porque ninguna de ellas o por lo menos no la mayoría tiene que ver con su físico, su ropa, su peso, su pelo…
No queremos a las personas por su físico.
Y estarás pensando «si, pero en una relación la otra persona te tiene que atraer»: estoy totalmente de acuerdo. Y como te han dicho antes, hay a chicos que les atraen las chicas entradas en carnes o que le dan más importancia a la cara que al cuerpo, o incluso hay gente que les conquista una personalidad. Porsupuesto también hay chicos que les gustan las chicas 90-60-90. ¿Y quien somos nosotros para hablar de gustos? ¿Si no le gustas físicamente a este chico qué es lo peor que podría pasar? Te dolería, pero lo llegarías a entender y aceptar porque nuestro valor no se define por nuestro físico. Habrás dado un paso adelante, te habrás permitido atreverte y pasarlo mal si lo tienes que pasar por un HECHO real, no por una posibilidad. ¿Y si le gustas?