Empiezo a estar muy cansada de estos modernismos y la verdad es que nunca pensé que eso me fuera a pasar a mí, porque mi marido siempre ha sido muy tradicional. Hace un par de meses, después de acostarnos, me mira y me dice que le gustaría que abriéramos la relación a otras parejas. Yo me quedé muerta ahí mismo y me pensaba que me diría que era una broma, pero no, él seguía explicándome que sería bueno para nosotros y que solo sería algo sexual. Hubo un momento que era como si su voz sonara en otro universo y yo intentando asimilar lo que me decía mientras me caían las lágrimas.
En medio de mi llanto y de su insistencia, me levanté y él me siguió. Cuando llegué a la puerta de la casa, la abrí y le dije que se largara para siempre.
Tanto él como mi familia pensaron que era el calentón del momento, pero no he vuelto con él. No puedo, siento que me ha traicionado donde más me duele. Yo no quiero formar una familia con él, ya no. Alguien que pretende que renuncie a mis principios, no debería ser mi compañero de vida.
Me estoy planteando ser madre soltera después de esto, tengo ya 35 años y no sé si me apetece volver a intentar encontrar pareja para empezar desde cero y menos con todas estas pseudo relaciones que se llevan en estos momentos.
