Os cuento mi historia:
Al poco de separarme y en medio de un verano loco conocí a un chico que me gustó bastante…mucho…nos estuvimos liando y en un principio ninguno de los dos quería nada serio. Seguimos así varios meses, el caso es que yo confié en que las cosas fluían ( porque realmente lo sentía, veía que sus gestos de cariño aumentaban cada vez más, pasábamos juntos cada vez más tiempo, dormíamos juntos, nos íbamos de vacaciones, nos hacíamos regalos…) es cierto que durante estos meses (pongamos que medio año) él me comentó que no estaba preparado para empezar una relación, que necesitaba libertad, y yo tampoco le pregunté claramente que a qué se refería exactamente (entendí, y aquí admito mi error, que cuando me decía esto, se refería a que necesitaba salir y entrar sin dar explicaciones…) Yo a los 3 meses ya me había pillado por él, no me estaba acostando con nadie más, y lo cierto es que tampoco fui clara expresándoselo, ni le pedí exclusividad.
Resulta que finalmente nos acabamos enamorando, y nos fuimos a vivir juntos. Hasta aquí bien, porque es un tío increíble, nuestra relación es sana, nos comunicamos bien, es detallista, y a su lado estoy increíblemente feliz.
PEEEERO…un día, en una reunión con amigos, por determinados comentarios, me doy cuenta de que se había estado liando con alguna de sus amigas a la vez que conmigo en estos meses iniciales, entonces se lo pregunté y me contestó abiertamente que sí, que él pensaba que yo estaba haciendo lo mismo y que hasta los 6 meses de conocernos no había parado de hacerlo porque no se veía preparado para tener una relación y era su manera de “resistirse” a enamorarse de mí.
Después de un enfado monumental, lo hablamos varias veces y él me comentó que estaba arrepentido de lo que había hecho, que sabía que no había sido del todo claro conmigo y que una vez que se enamoró de mi se dio cuenta de que había estado haciendo el idiota, y no lo habló a las claras conmigo porque le daba miedo perderme, y que pensaba que había parado a tiempo.
Yo también admito mi parte de culpa, no había hablado con él claramente del tema hasta cierto punto (pasados ya 8 meses, en los que le pedí que por favor, si la cosa no iba a ir en serio, dejásemos de vernos porque yo ya no podía seguir con esa inseguridad).
El caso es que después de este enfado, él ha dejado de ver a estas amigas bastante porque yo le he manifestado que me dolía que lo hiciese (me gustaría que no fuese así, que no me doliese, nunca he sido celosa y sé que él ahora no haría nada porque estamos en otro punto de la relación, pero me duele porque toda esta historia me ha hecho sentir muy tonta y vulnerable, ha sido un batacazo a mi autoestima, que por otro lado venía ya bastante dañada).
Sé que él está arrepentido de verdad y nos queremos muchísimo (sinceramente, creo que no había estado tan enamorada nunca, nunca me había entendido tan bien con nadie, ni había sido tan feliz). Pero enterarme por otras personas y “a toro pasaó” de todo lo que hizo en esa época, me dolió muchísimo y me hizo cuestionarme mil cosas de nuestra relación (que en mi cabeza había sido ideal). Tengo claro que quiero seguir con él, que quiero construir un futuro a su lado y me gustaría que esto no acabase destrozando la relación ( lo hemos hablado varias veces, porque yo no lo acabo de superar… y sé que él se siente fatal por lo que hizo cada vez que saco el tema) Me gustaría relativizar la historia y que no me doliese tanto, pero me está costando mucho…¿Algún consejo?
