Hola chicas, vengo a contaros una cosa que me ha pasado con mi chico, que igual os parece una chorrada, pero me ha dolido y necesito un poco de desahogo y perspectiva.
Llevo con mi chico más de 5 años, uno de ellos viviendo juntos. Este verano hemos estado casi dos meses separados porque por las circunstancias de cada uno no hemos podido cuadrarnos para estar juntos, ya que somos de ciudades diferentes. Yo me fui de viaje con mi familia y le compré unos bombones típicos artesanales etc como para cuando volviéramos a vernos en nuestra casa.
Decir que a él no le van mucho los regalos así porque sí y menos si son cosas materiales rollo souvenirs, siempre me ha dicho que prefiere cosas que podamos compartir / hacer juntos. Por eso pensé que los bombones podían ser una buena excusa para hacer un plan guay o algo. Vale pues nos reencontramos el lunes pasado, todo genial todo maravilloso, se los di, le gustaron, los dejamos en el frigo. Pues el martes por la tarde cuando estaba yo saliendo del trabajo le dije que si nos íbamos al parque a hacer un picnic con los bombones y me dijo que no porque tenía un drama con una pieza de su ordenador y quería arreglarlo cuanto antes. Vale.
Pues llego ayer a casa, estamos en la cama dándonos mimos y me suelta “te tengo que contar una cosa que he hecho mal: me he comido casi todos los bombones, aunque te he dejado unos pocos”. Yo me quedé como en shock porque la verdad fue como un puñetazo en el estómago. Le dije que los bombones en sí me daban igual, me daba igual no probarlos, que lo que me dolía era que no le diera importancia al hecho de que iba a ser un momento compartido. Me dijo que le había dado mucho antojo de dulce y que no había mucho más que comer en casa, cuando se había comido también medio paquete de berlinas. Y es que dejó literalmente cuatro bombones de una caja de 12. Le dije que me parecía de niño pequeño no ser capaz de controlar ese impulso de ganas de azúcar. Se ofendió por eso. Me dijo que no lo pensó, que se dio cuenta después de hacerlo. Que lo sentía mucho.

Yo le dije que igual me había creado yo demasiadas expectativas entorno a una simple caja de bombones. Pero claro yo ya estuve toda la tarde en plan triste. Esto me desencadena muchos pensamientos. No dejo de pensar que no valora los detalles. Que encima que hemos estado todo el verano separados no le ha dado importancia a crear un momento especial, romántico con la excusa de los bombones. Que ahora nos metemos otra vez en la rutina y si a estas alturas de la relación no cuidamos esas pequeñas cosas la rutina nos va a terminar comiendo. Y que se me quitan las ganas de pensar en nuevos detalles hacia él. Así que en fin, supongo que solo buscaba desahogarme un poco. Porque tampoco quiero seguir discutiendo sobre el tema con él. Si os parece una chorrada me lo podéis decir a ver si así se me quita de la mente. Gracias por leerme.