Todo estaba perfectamente planeado. Fuimos a la agencia de viajes, sacamos los billetes con muchísima antelación, buen precio, para hacer el viaje de los sueños de la vida de mi pareja: México. Visitar el legendario imperio azteca, sumergirse en los cenotes y disfrutar de toda su cultura más autóctona.
En un principio todo bien. No tuvimos problema en el viaje, ni del avión, ni en los pasaportes, ni absolutamente nada que tenga que ver con temas burocráticos. Un coñazo tantas horas de avión, pero bueno, nada inesperado. Lo peor vino cuando yo probé la comida y el agua de allí el primer día, y eso que fue en el hotel.
Una diarrea que me quería morir, unos sudores de la muerte, y no había manera de salir del váter. Busqué en Internet y es un fenómeno muy conocido denominado la diarrea del viajero, que suele afectar cuando tu estómago prueba una comida y bebida diferente a la que está acostumbrado.
De verdad que no lo he pasado peor en mi vida. No sabía qué hacer y, aparte de la diarrea, me encontraba muy mal. Me sentía muy deshidratada, el cuerpo muy cansado, y durante varios días no pude salir del hotel apenas ni realizar las actividades ni el turismo que teníamos planeado.
A pesar de que no era mi culpa, me sentí muy mal porque esto no es un viaje que se haga todos los días y sabía que era la máxima ilusión de mi novio y que se lo estaba fastidiando, pero supuse que, aunque le molestara, lo entendería. Pero no fue así.
A muchas de las actividades que teníamos planeadas fue solo, y ya cuando me empecé a encontrar mejor le acompañé, pero me miraba con muy mala cara y me hacía sentir mal por lo que acababa de ocurrir, que no había sido mi culpa.
Insisto en que puedo entender la frustración que sintió, pero joder, yo no me enfadé porque me dejase sola en el hotel, porque entendía que a México no iba a volver al menos en tiempo y que no iba a quedarse a menos que yo lo necesitase, para verme cagar.
Pues cuando empecé a poder hacer algo, el tío súper borde y tratándome fatal, y dándome el viajecito. Cuando pasaron los días de estar allí, sinceramente estaba deseando volver y perderle de vista.
Me parece que ha sido muy egoísta y me ha hecho replantearme la relación, porque yo, con muy malo que hubiera estado él, jamás le habría tratado así.
¿Pensáis como yo? ¿Qué otra cosa podría haber hecho? Ni que fuera mi culpa estar mala. Os aseguro que peor lo pasé yo, deshaciéndome por ahí abajo.
