El fin de semana pasado me fui con unas amigas y mi marido se quedó en casa.
La verdad es que me fui súper tranquila porque son solo dos días y pensé que tampoco podía pasar gran cosa.
Pues cuando volví casi me da algo.
No quedaba ni un vaso limpio. El fregadero lleno, platos por la encimera, una sartén con restos de comida de no sé cuándo… y hasta las tazas del desayuno seguían allí.
Lo peor es que cuando le dije que cómo había podido dejar la cocina así, me respondió tan tranquilo: «Ya lo recogía hoy».
No sé si soy muy maniática, pero a mí me daría vergüenza vivir dos días así. Y encima me dio la sensación de que, como sabía que yo volvía el domingo, ya lo haría yo.
¿En vuestras casas también pasa o he tenido mala suerte? 😅