Resulta que una de mis mejores amigas se casó hace poco y entre todos los amigos le hicimos un regalazo de boda bastante caro. Hablamos de que cada uno pusimos 500€, un pastizal. Pero claro la cosa es que se ha divorciado al mes de casarse porque dice que no se entienden.
Entonces algunos de nosotros pensamos: si la boda no ha durado nada, ¿no sería lógico pedir el regalo de vuelta?. Total que nos armamos de valor y se lo propusimos (bueno, me tocó a mí el papelón). Pero la reacción de mi amiga… me ha dejado de hablar. Dice que eso es de ser unos cutres y que no entiende cómo podemos ser tan insensibles.

Claro, ahora me siento fatal, pero al mismo tiempo pienso que son 500 eurazos y no es una tontería, y más cuando la boda ha durado un suspiro. No es que quiera ser tacaña ni nada por el estilo, pero también pienso que hay una especie de lógica en pedir que se devuelva el regalo, o al menos una parte de él.
Ahora no sé qué hacer. Por un lado quiero arreglar las cosas con mi amiga, porque la quiero un montón y me sabe fatal que esté pasando por un divorcio. Pero por otro también siento que no es justo perder esa cantidad de dinero en una situación así.
¿Soy yo la que está siendo insensible aquí?