Hola, chicas.
Vengo a desahogarme un poco porque reconozco que soy una persona con bastante mala regulación emocional, y situaciones como esta o parecidas me superan más de lo que me gustaría.
Hace relativamente poco empecé a hablar con un chico que conocí en Tinder. La verdad es que no era el tipo de chico que yo normalmente habría elegido,de hecho, era bastante diferente a lo que suelo buscar. Precisamente por eso pensé: “Bueno, voy a probar algo distinto, porque lo de siempre no me ha ido demasiado bien”.
Al principio tampoco iba buscando nada serio, más bien conocer a alguien, hablar, quizá ser amigos y ver qué pasaba. Pero al empezar a hablar con él me di cuenta de que teníamos amigos en común y que además se mueve por mi pueblo, aunque ahora trabaja a una hora de aquí. Viene algunos fines de semana, si no tiene turnos de noche.
La cosa es que hablando con él, en general, iba bien. En persona también ha sido cariñoso conmigo, me ha tratado bien y cuando nos vimos este sábado estuve cómoda.
Fui a verlo a su casa, en el pueblo donde trabaja, y a la vuelta estuvo pendiente de que le avisara, hablándome por el camino y todo eso.
Pero también había cosas que me han ido chirriando un poco. Por ejemplo, a veces estábamos hablando y de repente desaparecía cinco o seis horas, y luego me decía que se había quedado dormido o algo parecido. No le quise dar demasiada importancia porque tampoco quería empezar a montarme películas.
También hubo comentarios que me hicieron pensar que sí tenía cierto interés. Por ejemplo, me dijo no sé si en broma o medio en serio que si quedaba con más chicos, él me dejaba de hablar. Y cuando le comenté que quería irme a vivir fuera de mi pueblo, me dijo que no me fuera tan rápido, que esperara un poco a que nos conociéramos más. Yo, sinceramente, interpreté eso como que quería seguir conociéndome.
El problema vino ayer domingo. Desde las cinco de la mañana hasta las siete y cuarto de la tarde no supe nada de él. Cuando apareció, me dijo que se acababa de despertar. Yo le dije que si venía a mi pueblo me avisara, porque tenía que hacer unas cosas y, si le sobraba un rato, podíamos vernos aunque fuera un momento.
Más tarde vi en Tinder que estaba a menos de medio kilómetro de distancia, así que estaba en mi pueblo. Y vivimos prácticamente al lado. Lo que me dolió no fue que viniera y quisiera ver a sus padres o a sus amigos, porque eso lo puedo entender perfectamente. El problema no era ese.
El problema es que yo le había preguntado directamente que, si venía, me avisara, y no solo no me respondió a eso, sino que además vino y ni siquiera tuvo el detalle de decirme: “Estoy aquí, pero hoy no puedo quedar”.
No sé, quizá yo lo veo de otra manera, pero si yo voy a su pueblo y sé que él está allí, aunque no pueda verlo, lo mínimo que haría sería avisarle. No por obligación de pareja, porque no somos pareja, sino por un mínimo de consideración si supuestamente estás conociendo a alguien y hay interés.
Cuando me di cuenta, le dije que me gustaría que fuera sincero conmigo, fuera lo que fuera. También le dije que no soy tonta, que no se equivocara conmigo, porque sabía perfectamente que estaba aquí. Eso sí, no se lo dije faltándole el respeto ni de malas formas. Simplemente le marqué que me había dado cuenta y que prefería claridad.
Él me contestó algo como: “Creo que nos lo estamos tomando un poquito en serio”. Y esa frase me dejó todavía más confundida, porque yo no siento que le estuviera reclamando nada como si fuéramos pareja. Solo estaba diciendo que me habría gustado un mínimo de sinceridad o de detalle.
Después me explicó que quería ver a sus padres y a sus amigos, pero siento que no entendió cuál era realmente el problema. No era que viera a otras personas. Era que yo le pregunté algo, él no me contestó, vino a mi pueblo y ni siquiera me avisó.
Para rematar, hoy he visto que se ha puesto la cuenta de Instagram pública y que ha seguido a una chica más. Sé que esto puede sonar a que me estoy rayando muchísimo, y probablemente sea así, pero entre Tinder e Instagram me estaba alimentando la ansiedad una barbaridad. Así que he decidido desinstalarme ambas aplicaciones para no seguir mirando y haciéndome más mala sangre yo sola.
Ahora mismo no sé nada de él. La última en mandarle un audio fui yo, sobre las once de la noche ayer, y todavía no me ha contestado. Y ya estoy empezando a pensar que quizá me va a hacer ghosting o no sé.
Sé que puede que esté sobrerreaccionando, pero también siento que hay cosas que no son del todo claras.
Me está sobrepasando la situación porque no sé cómo gestionarla y no sé si estoy viendo señales reales de falta de interés o si mi ansiedad me está jugando una mala pasada.
Me gustaría saber cómo lo veis desde fuera, porque ahora mismo yo estoy demasiado metida en la situación y necesito opiniones con un poco más de perspectiva.
Siento mucho el textaco pero creo que era necesario explicarlo tan claro para más objetividad.
