La llamada fue de la tutora, tono amable, y me dijo que varios niños se habían quejado y que ella también lo había notado y que quería avisarme antes de que se convirtiera en un problema mayor.
Colgué y me quedé un rato parada en la cocina sin hacer nada.
Mi hija tiene 12 años y está en plena pubertad y se ducha cada mañana. Usa desodorante desde el año pasado. Lleva la ropa limpia. He hecho todo lo que se supone que hay que hacer y aun así su cuerpo hace lo que hacen los cuerpos de los 12 años que es exactamente lo que le da la gana.

El problema es que no sé cómo decírselo sin hacerle daño. Tiene 12 años y está en ese momento en que todo lo que pasa con su cuerpo ya es complicado de por sí. Si se lo digo mal se va a ir al cole con esa cosa encima durante años. Si no se lo digo los niños van a seguir quejándose y eso es peor.
Lo hablé con mi pareja y me dijo que se lo dijera yo, que estas cosas las habla mejor conmigo. Gracias.
Llevo tres días dándole vueltas a cómo empezar esa conversación. He buscado en internet, he leído cosas sobre jabones específicos y ropa técnica y no sé cuántas cosas más. Pero antes de todo eso hay una conversación que tengo que tener con mi hija de 12 años en la que le digo que huele y que sus compañeros lo han notado y no encuentro la manera de que eso no le duela.