Hola a todas.
LLevo mucho tiempo leyendos pero hoy me animo a escribiros porque no se como gestionar esto.
Os pongo en contexto. Mi pareja y yo hace 1 año nos planteamos que queríamos comprarnos una casa, así que nos pusimos a ahorrar como locos.
Hace 4 meses nos entregan nuestro hogar. No podíamos estar más ilusionados con irnos juntos. Además, se suma que en casa no estábamos a gusto.
Llevo un tiempo yendo al psicólogo porque tengo una madre muy dependiente emocionalmente de mi. No sabe ir a comprar sola, cuando me voy con mi pareja me suelta algún comentario de «ya me has abandonado» , me cuestiona todas las decisiones que tomo si no pasan antes por ella, entre otras muchas cosas.
Mis suegros son muy controladores con sus hijos. Quieren saber a donde están en cada momento, con quien, etc. Entonces irnos a la casa nueva para nosotros era un chute de libertad.
Nuestra intención es darle un «lavado de cara» e irnos a vivir allí. Pintar, cambiar suelo, arreglar paredes y poco más.
En un futuro nos la queremos arreglar. Queremos ahorrar lo suficiente ya que ahora mismo nos hemos quedado sin un duro, no contamos con ayuda de nadie y no queremos meternos en un préstamo si ya pagamos hipoteca.

Aquí ha venido el problema. Desde que nos compramos la casa no han dejado de cuestionar todas las decisiones que hemos tomado.
No queremos reformar la casa de momento, ya que no podemos asumir los 50.000 euros que supone una reforma integral. Pues bien, mi madre no para de insistir para que me quede en casa un par de años más mientras ahorro para reformarme la casa. Aprovecha cada ocasión para decirlo aún a sabiendas que ya he manifestado que no voy a tomar esa decisión. Ya que dice que todo lo que invierta ahora es dinero perdido. Aún a sabiendas que la inversión de ahora en la casa es muy poca y que tengo la ansiedad disparada en casa. Ya he dejado claro cual es nuestra postura, pero parece que da igual. Aprovecha cada momento que hay gente para decir lo mal que le parece lo que estamos haciendo.
Mis suegros no paran de decidir en qué tenemos que gastar el dinero. Os pongo algún ejemplo: mi suegro ha llegado a echar de casa a un trabajador que nosotros habíamos llamado porque no le parecía bien lo que nos cobraba. No le hemos pedido un duro a nadie y al hombre que vino le echó faltándole al respeto y con malos modos. Obviamente sin nuestro consentimiento.
Ambas madres ya han dejado caer que quieren una copia de las llaves, para «imprevistos». Cuando estamos allí vienen sin avisar, entran como en su casa, preguntan todos los días si hemos cambiado de idea y vamos a hacer lo que ellos quieren.
Dan por hecho que como somos jóvenes, todas las decisiones que tomemos son para equivocarnos.
Ante esta situación, nosotros acabamos saturados y decidimos poner límites. Dejarle claro que no queremos sus opiniones pero parece ser que les da igual.
Algún consejo para tomarme todo esto con más calma, o para que empiecen a tomarse enserio nuestras decisiones.