Ayer me hice mi primer tatuaje a mis 25 años. Vivo con mis padres todavía y en cuanto me lo vieron se pusieron como histéricos hasta tal punto que mi padre casi me pega una bofetada y todo. Me llamaron de todo, inculta, criminal, que les daba verguenza, que esa no era la educación que me habían dado y que les he decepcionado de por vida.
Mi madre se puso a llorar en el balcón diciendo que soy una decepción de hija, que ya sabía ella que jamás cumpliria sus expectativas pero esto ya era demasiado. Yo les respondí que es mi cuerpo y el dinero que gano con mi trabajo pero esto solo rebotó más a mi padre y me echó de casa prácticamente a empujones y solo con una mochila y mi ordenador mientras me gritaba que él ya no tiene hija. Estoy en casa de mi pareja ahora pero él vive con sus padres también y sus dos hermanos menores y no quiero molestar aquí.

Sus padres han alucinado cuando les he contado lo que ha pasado, hasta se han ofrecido a hablar con ellos pero yo prefiero que no. Mis padres son muy raros, soy consciente de ello hace tiempo, bastante mayores y con una mentalidad muy muy cerrada que no se va a poder cambiar jamás. Escribo esto como desahogo ya que me dijeron cosas muy dolorosas y me siento fatal conmigo misma. Estoy contenta con mi tatuaje, me gusta mucho pero me da pena que algo tan bonito y que me hice con tanta ilusión me haya traído tantos problemas. Por otro lado no voy a estar haciendo lo que ellos me digan siempre, es mi vida y mi cuerpo.