YA LO HE DICHO.
Supongo que mi opinión no es muy popular. Pero tenía que decirlo.
En clase de mi hijo, en primero de la ESO, hay algunos niños y niñas que ,al parecer , tienen diagnósticos que posibilitan que se les pongan exámenes diferentes al resto. Vamos a ver, ¿que quiere decir diferentes? Porque a mí que se los pongan repartidos en más hojas, que el papel o la letra sea de mayor tamaño, pues me da igual, me parece ok. Pero que sean más fáciles, por ahí ya no paso. No me parece justo. Ni un poquito.
Oye, que bastante trabajo nos cuesta lidiar con los chiquillos en casa para que estudien y hagan las tareas escolares para que llegue el día de los exámenes y a esos compañeros se les presente un examen ridículo con la mitad de tareas y mucho más simple. O que le dejen más tiempo para hacerlo o todo a la vez. En serio?
No me digáis que os parece justo!?
Porque el título de la ESO lo van a sacar igual que los otros.
Una de las madres de nuestro grupo se quejó de esta situación, que también le parecía injusta, ante la dirección del centro y la pobre chica salió escaldada. Parece ser que el director del instituto le dijo que la adaptación de las pruebas y actividades es una medida a la que tienen derecho por ley los alumnos con necesidades educativas. Que las leyes educativas lo contemplan y son los profes los que deciden que medidas se emplean en función de cada alumno. Y cómo no le pareció suficiente, le dijo a esta madre que debería de estar contenta y agradecida de que el centro en el que está escolarizado su hijo sea tan inclusivo y trabaje tan bien con la diversidad de alumnado, que nunca se sabe en qué lugar tendremos que estar a lo largo de nuestra vida. Suena un poco como a amenaza, me parece a mí…
¿Pero que te pasa José Luís? La diversidad del alumnado será todo el alumnado, digo yo. Y al otro alumnado, el que tiene exámenes “normales” también habrá que tenerlo en consideración y que los chavales vean que unos tienen más facilidades que los otros , pues no me parece a mí que sea lo mejor para motivar a unos adolescentes. Qué hasta en la PAU te dan tiempo extra!!!
En mis tiempos de instituto, las cosas eran muy diferentes y a veces, me cuesta adaptarme y aceptar ciertos cambios, sobre todo si no me parecen justos. Cuando era yo la que estaba en la ESO aprobabas o suspendías. No había mucho más. Podía tocarte un profe que explicara mejor o peor o que se parara un rato más contigo, pero hasta ahí. Nunca vi ningún examen diferente para nadie. Como mucho en Educación Física te librabas de alguna carrera si eras asmático o estabas cojo. Era lo que había.
Aunque bien es cierto que muchos de nosotros no pudimos sacar el título de la ESO y nos buscamos la vida como pudimos. Me pregunto que habría pasado si fuera como ahora. ¿puede que yo fuera una niña de esas que si les ponen un examen diferente hubiera aprobado? ¿que estaría haciendo ahora? Supongo que pensar estas cosas ahora ya da igual y no tiene sentido.
Sin embargo, algo de lo que le dijo el director del instituto a esta madre del grupo, no se me va de la cabeza, “nunca se sabe en que lugar nos tocará estar a lo largo de la vida” .
