No os podéis imaginar cómo se pone mi novio todas las tardes.
Estos reyes me regaló una suscripción al gimnasio. Yo hacía tiempo que quería apuntarme, porque dejé de hacer deporte hace unos dos años y quería retomarlo, pero tengo muy mal horario y se me hace pesado ir cerca de las 20:30 que es cuando podría.
Cuando llega a casa y me pregunta si he ido y le digo que no, se enfada, me dice que ha pagado el año completo y que no se lo agradezco, que ya no solo por hacer ejercicio que puedo ir al spa o a la piscina. Pero de verdad que yo con lo que llego es con ganas de darme una ducha y ponerme un pijama.
Dice que es el gimnasio más caro de la ciudad y que el regalo le ha salido por un pico. Lo que no entiende es que es eso un regalo, no un compromiso por mi parte, pero no tengo manera de que lo entienda, le he propuesto que cambie el titular y se apunte él, pero dice que no lo dejan.
Me hace sentirme mal aun sabiendo que no tiene razón.
