Ayer fue la primera vez que celebramos juntos San Valentín, porque nos conocimos en marzo del año pasado. Habíamos reservado en un restaurante chulo para cenar juntos y yo le di mi regalo primero. Le había comprado un Smartwatch, muy chulo que a él le encantaba y puso una cara de sorpresa flipando con el regalo.
Luego fue su turno y cuando me lo dio, casi me muero allí mismo. Era una caja en forma de corazón con chuches y chocolates dentro.
Yo me había gastado una pasta para regalarle algo que sabía que él quería y él simplemente cogió la típica caja que preparan en algunas tiendas, la compró y ya.
Me hubiera parecido un detalle bonito, si eso hubiera sido un acompañamiento del regalo, pero el regalo en sí… menuda decepción.
