Tengo una amiga que hace poco se ha lanzado como autónoma y trabaja con otras personas en un centro donde ofrecen terapias alternativas (reiki, litoterapia, etc). Son todos autónomos pero alquilan un espacio todos juntos donde cada cual tiene su sala de consultas.
No creo en estas cosas, pero no tengo ningún problema con quienes lo hacen y desde que ella se ha lanzado en esto he llevado folletos a mi trabajo, he hablado del tema con gente que conozco y sé que le interesa, la he ayudado ha hacer carteles, a redactar mensajes para redes, etc. Lo único que no he hecho ha sido ir a que me haga una sesión. Aclaro también que siempre he sido muy clara con mi amiga respecto a que no creo en estas cosas, no es algo que le venga de sorpresa.
La «pelea» vino cuando me dijo que iban a preparar una sesión de algo llamado constelaciones y que iban a centrarlo en sanar vínculos familiares en una sesión de grupo junto con una de sus compañeras del centro. La he estado ayudando con los carteles y la difusión y en cada sesión, primero en broma y luego de manera más insistente, me ha estado diciendo que participe porque le está costando encontrar gente. Ella sabe que tengo un vínculo difícil con mi familia y que todo lo relacionado a estos temas me incomoda (no entro en redes el día de la madre ni el día del padre porque me duele, por ejemplo) y le he dicho que no iba a hacerlo porque no me interesa y porque me sentiría incómoda.
El caso es que el jueves estábamos acabando unos detalles del cartel en mi casa porque había que cambiar las fechas y la ubicación y empezó a ponerse un poco pesada con que participara. Yo había tenido un día muy largo en el trabajo y se me estaba haciendo cuesta arriba tenerla en casa ayudándola con esto (de esos días que lo único que quieres es estar sola e irte a dormir temprano) así que admito que le contesté muy mal en un momento dado cuando sacó el tema por enésima vez. Le dije que no pensaba pagar por una terapia que me parecía una chorrada (lo sé, me pasé) y que estaba hasta las narices, que estaba siendo una pesada y que si nadie se apuntaba era por algo. Le pedí que se fuera de casa, que ya le enviaría el cartel al día siguiente y que me dejara tranquila.
Le pedí perdón al día siguiente por las formas, que estaba cansada y que ella había apurado mucho el tema, pero dejé claro otra vez que no iría a ninguna de sus sesiones. Le envié el cartel terminado y le dije que cuando los tuviera impresos podía darme unos cuantos para llevarlos a mi trabajo como siempre. Me dijo que «ok, gracias» y desde entonces no hemos vuelto a hablar. Lo que si me han llegado han sido mensajes de otras personas preguntando que qué ha pasado porque ella ha estado diciendo que soy una mala amiga, que no la estoy apoyando en nada, que me dedico a criticar sus creencias, etc. y estoy muy, muy enfadada. He dedicado mucho tiempo a apoyarla de la manera en que me he sentido cómoda haciéndolo, jamás he hablado mal de las creencias de nadie y siempre he sido clara en que no quiero participar en este tipo de cosas porque no me interesa.
No he hablado con ella porque estoy enfadada y tengo miedo de ser grosera otra vez así que me gustaría que me dierais vuestra opinión para saber cómo manejar esto. ¿Pensáis que soy mala amiga por no participar? ¿Qué debería decirle? Tengo ganas de mandarla a la mierda y no ayudarla en nada nunca más pero no sé si es el modo de enfocarlo…
