Llevo casi 6 años viviendo en el mismo piso de alquiler. Pago religiosamente, no doy problemas, no monto fiestas, no tengo perro, no he destrozado nada. Vamos la inquilina aburrida que cualquier casero debería querer. Pues hace unos días me llama mi casera para decirme que le da mucha pena pero que necesita recuperar el piso porque viene su sobrina a vivir a Madrid. Que claro la niña ha encontrado trabajo aquí, que la familia es la familia, que ella no puede hacer otra cosa.
Hasta aquí yo, bueno, me fastidia pero si es verdad pues qué hago.
El problema es que una vecina del edificio con la que tengo confianza me ha dicho que la casera estuvo enseñando el piso a una empresa que gestiona alquileres turísticos. Y que incluso escuchó algo de “esto para estancias cortas funcionaría muy bien porque está al lado del metro”.
Me siento estafada. No solo porque me tenga que ir, que ya bastante drama es encontrar piso ahora mismo, sino porque encima me lo venda como una historia familiar tristísima cuando creo que lo que quiere es sacarle el doble o el triple.
Y claro ¿yo cómo demuestro esto? Porque oficialmente me dice que viene una sobrina.
Me da rabia porque luego se habla de okupas, de impagos, de inseguridad jurídica y de pobres propietarios. Pero ¿y las que llevamos años pagando y de repente nos echan con una excusa barata?