Muy buenos días, chicas. Quiero que me deis vuestra más sincera opinión acerca de lo que me ocurrió ayer.
Llevaba unos días hablando con un chico por Tinder, con unas fotos, la verdad, bastante buenas: súper atractivo, atlético, y decidí darle la oportunidad de quedar para conocernos.
En un principio dijimos de tomar un café en un sitio público y luego, pues ya se vería dónde continuábamos. La cosa pintaba bien, se notaba la química en el ambiente e iba con muchas ilusiones, pero al verlo me bajó todo el suflé.
Resulta que cuando lo vi de lejos no me lo podía creer; de hecho, me subí las gafas de sol para comprobar que era verdad lo que tenía frente a mis ojos, y es que ese cuerpo atlético había quedado atrás, dando paso a una especie de barriga cervecera oculta tras una camisa.
Sabía que era él por la cara, pero vamos, que se había echado veinte kilos más encima y no me lo había dicho. Las fotos de Tinder tendrían que ser bastante antiguas y, como tampoco le había pedido una actual, pues me había fiado de lo que había en las redes.
Me sentí estafada, nunca me había pasado algo así porque no era lo que yo me imaginaba ni lo que tenía en mente, con lo que, por educación, me acerqué, me tomé un café y, al poco, me inventé una excusa de mis animales y le dije que me tenía que ir a casa y que ya nos veríamos otro día, que lo sentía muchísimo.
El chaval puso cara de decepción, pero creo que en el fondo se lo veía venir porque sabía que me había engañado. Igual pensáis que soy una superficial de mierda, pero no iba a trabajar por algo que a mí no me gusta, y sí, reconozco que importa el físico, porque yo me cuido muchísimo y no quiero estar con una persona que, de primeras, no me atraiga. Y lo siento: si pesas 20 kilos más que en tus fotos, habérmelo dicho y te ahorro el paseo.
Me gustaría que me dierais vuestra más sincera opinión acerca de si hice bien en irme o debería haberle dado una oportunidad. Habíamos legado a tener hasta conversaciones calientes y con la espantada que di notaría perfectamente que fue por su cuerpo y es que yo siempre voy a preferir un buen cuerpo como el que yo tengo, no lo puedo evitar, o por lo menos que no pese veinte kilos más de lo que yo tenía en mente.
¿Vosotras os habríais ido u os habríais quedado y le hubierais dado la oportunidad?
Gracias por vuestros comentarios.
