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Mi cuñada no me quiere en las fotos familiares
¡Hola chicas! Os vengo a contar una historia sobre mi cuñada, en realidad no es la primera vez que me monta alguna en estos años, pero su pasión por la fotografía (lo digo en tono jocoso) me está dando un poco de dolor de cabeza.
Llevo seis años de relación con mi pareja, tenemos convivencia y somos todos aquí prácticamente cuarentones, la más joven soy yo. Lo digo para dejar un marco de edad, porque se podría pensar que mi cuñada es adolescente, pero la mujer ya está crecidita. La relación de hermanos es un poco “aglutinada” vamos a describirlo así, eso fue desde el principio, pero como mi cuñada vivía en otra provincia eso nos dio pie a consolidar la relación los primeros tres años. Es un poco fuerte ahora que lo escribo, vamos que si ella hubiese estado en la palestra desde el principio posiblemente no hubiéramos ido hacia adelante. MI relación con mi pareja es buena, pero mejora de forma proporcional a la distancia a la que se encuentra su hermana ¡esto es así!
Pero centrémonos en las fotos. La verdad es que me doy cuenta de que la mujer lleva trabajando en esto desde hace un tiempo. Yo al principio no me di cuenta, pensaba que eran cosas mías o que eran tonterías, pero últimamente ha ido a más y me cuesta un poco aguantar el tipo.
Empecé a percatarme más sobre “mi ausencia” en las fotos cuando en el último cumpleaños de mi suegra le hicieron un álbum de fotos del último año. Acabamos de comer abrió los regalos y allí estaba, la joyita. La verdad es como la bisabuela me quiere mucho y es muy anciana, he pasado mucho tiempo en esa casa, celebraciones y fotos. Mi sorpresa fue cuando en el álbum anual no apareció ni una sola instantánea mía, aparecían amigos lejanos de la familia, sus amigas cuando venían a casa ¡pero yo no! Y eran eventos en dónde yo estaba presente. ¡Aquí me huele a chamusquina! Pensé.
Pasaron meses hasta que volví a acordarme sobre esto del álbum. Una tarde de domingo, después de limpiar la casa, tenía unas horas muertas y decidí conectarme al ordenador y ver el USB con las fotografías familiares. Supuestamente, se depositan todas las fotos de las fiestas, navidades, cumpleaños, salidas de fin de semana etc. Al principio estaba viendo las fotos y disfrutando, pero al cabo de unos minutos empecé a pasarlas en grupo y a darme cuenta de mis fotos no estaban. Yo había posado en las fotos, recordaba el momento, pero alguien las había borrado de la memoria, o ya no se habían guardado. Ese día pensé que me había enloquecido. Entré en otra memoria y me di cuenta que las fotos de nuestros viajes sí que estaban. Solo faltaba mi imagen en las fotos familiares.
Poco a poco fui pensando más en aquello que me pasaba. Entonces accedí a las redes y me cree un perfil falso ¡ya sé que parezco una psicópata! El caso es que pude acceder a las fotos de mi cuñada de redes sociales y ahí me encontré con una sorpresa ¡mi pareja estaba en muchas fotografías! Me pareció muy raro teniendo en cuenta que él nunca publica nada, ni yo de él por respeto. Obviamente yo tampoco aparecía en nada, pese a estar presente en esos momentos. Me di cuenta de que mi cuñada, publica muchas fotos con su hermano, y llegó a publicar una foto de mi ahijada en la cual yo estoy cortada. Acto seguido borré la cuenta y no he vuelto a investigar.
La abuela hizo enmarcar una fotografía entre muchas que coloca encima del mueble en el salón. En esa foto, salgo con mi pareja y nos vemos felices. Hace un par de fines de semana pasé por el salón y me di cuenta de que no estaba allí. Durante la comida, saqué el tema y pregunté si se había roto ¿No está ahí? – dijo la abuela. Entonces mi cuñada respondió, no sin cierto disfrute que, estaba en el salón secundario. Cuando me fui abrí el salón y vi el marco encima de un mueble apartado, alejado del resto.
El descarte directo ocurrió en el último cumpleaños de mi pareja, una fiesta a la cual acudieron mis padres. Empezó la sesión de fotos familiares, hicimos las de rigor. Yo me puse al lado de mi pareja con la tarta, pero la foto nunca venía. Luego, mi cuñada se puso con sus padres y su hermano y me dijo – Puedes salir, para que estemos los cuatro, tú no. Mi padre me miró a la cara con el ceño fruncido, la verdad es que iba a responder, pero me retiré de la instantánea esperando que alguien dijese algo. Hubo un silencio incómodo y después llegó mi suegra con dos bandejas de pasteles.
Sé que debo abordar el tema con mi pareja… pero ¿alguien puede imaginarse qué le ocurre con el tema de las fotos a mi cuñada? A veces empiezo a tenerle un poco de miedo.
