Mi hijo está pasándolo fatal, porque su padre después de cuatro años, ha aparecido por sorpresa para ejercer de padre. Él tiene nueve años y siempre ha mantenido contacto telefónico con su padre mediante videollamada, pero no se habían visto desde que él tenía cinco y apenas se acuerda.
Pues bien, este señor decide de repente reaparecer en la vida de su hijo. Tendríais que haber visto la cara de los dos llorando y todo. De verdad que hasta a mí me conmovió, pero lo primero que le dije en cuanto nos quedamos a solas fue “espero que vengas para quedarte porque como le hagas la putada de largarte, le vas a destrozar y me voy a comer yo el marrón”.
Me aseguró que sí, que venía para quedarse, que no quería estar más tiempo separado de su hijo y que ya hablaríamos de cómo nos organizábamos. Todas sus palabras se las ha llevado el viento, porque después de tres semanas en las que mi hijo ha sido feliz, le ha presentado su padre a todos sus amigos y ha hecho mil planes con él, dice que tiene que volverse a Asturias porque allí le ha salido un trabajo y aquí no encuentra nada.
Mi hijo está destrozado, se había acostumbrado a verle y le gustaba tener una referencia paternal. De verdad que no entiendo como alguien puede hacer estas cosas sin darse cuenta del caos y el dolor que deja. Es un egoísta y ahora a mí me toca calmar a mi chiqui que lo está pasando fatal.
