Mi exmarido y yo nos separamos hace ahora siete años, la niña tenía por aquel entonces seis añitos y desde entonces ha vivido solamente conmigo, porque al poco de separarnos él se fue a probar suerte a Estados Unidos.
Nuestra relaciones cordial, pero apenas existe, porque como no puede echar una mano con nada, nos limitamos a hablar de las cosas importantes de la niña. Siempre ha cumplido con la manutención y llama a nuestra hija una vez a la semana para hablar con ella un rato por videollamada.
Me ha propuesto que el año que viene la niña se vaya todo el verano a Estados Unidos, desde que acaba el curso hasta que empiece el nuevo. Esto lo ha hecho en una videollamada en la que estaba con ella y le pidió que yo me acercara, por lo que lo dijo delante de ambas. La niña para ese entonces tendrá casi 14 años y le ha entusiasmado la idea al oírla.
Yo me quedé muerta porque no me lo esperaba, tampoco me esperaba la alegría de la niña y por otro lado, me gustaría que me lo hubiera comentado a mí en privado antes de decírselo a ella, pero ya no puedo cambiar eso.
No sé qué debo hacer, me muero de pensar en estar casi dos meses y medio sin ella y por otro lado no quiero que mis miedos le impidan a ella vivir una experiencia que puede ser muy buena para mejorar el inglés y aprender.
Me tranquiliza saber que estaría con su padre y con su mujer actual. No la conozco en persona, pero hemos hablado en alguna ocasión por videollamada y siempre se ha preocupado por la niña. Pero no puedo evitar temer que esto sea un inicio para estudiar el día de mañana fuera o algo por el estilo.
¿Debería dejarla ir?
