La mayoría de la gente no entiende la devoción que tengo por mi hermano, pero es que en cuanto se enteró de que tenía un problema grave y que tenían que hacerme un trasplante, se cruzó medio mundo para ver si era compatible y poder donarme un riñón.
En aquel entonces él vivía en Bali, y cuando se enteró de mi enfermedad, cogió las maletas, volvió para Madrid, y no se ha vuelto a separar de mí.
Ahora hace ya tres años del trasplante, que por suerte no rechacé. Le veo de otra manera, es directamente la persona más importante de mi vida por mucho que le pese a mi marido y a mi entorno. Algo así no lo podré olvidar nunca y me tiene para lo que necesite el resto de su vida.
No entiendo por qué la gente no entiende que yo por él haga cualquier cosa. Él tuvo que dejar su trabajo allí y venir aquí y empezar de cero. No encuentra nada que le llene y a veces tiene dificultades económicas, y yo estoy ahí para echarle una mano cuando lo necesita.
Creo que sinceramente nadie se ha planteado lo que es verse en una situación tan terrible, estar en una lista para conseguir un trasplante y que él dejara su vida para hacerse las pruebas y salvar la mía.
¿Entendéis lo que quiero decir?
