Señoras tengo un problema!!!
Mi hija tiene 7 años y va a clase de teatro, es la extraescolar que hemos elegido para este curso y está muy contenta!! Vale, hay un problema y es con otra niña que va a la clase, mi hija es una bueneza, tiene algo de sobrepeso y esta niña no la deja en paz.
Se pasa los días llamándola gorda, foca, ballena y un largo etc que os podréis imaginar.
El profesor de teatro nos llamó el otro día a la madre de otra niña y a mi porque las dos se pelearon.
Van a montar una función y le dio a mi hija el papel de la protagonista (la obra es caperucita roja) y la otra niña se enfadó y dijo algo como ‘la gorda no puede ser caperucita porque caperucita es delgada’.

Llevo trabajando en la autoestima de mi hija desde que tiene 4 años, parece que estoy haciendo un buen trabajo y los comentarios despectivos sobre su cuerpo no le molestan en demasía. También le digo siempre que no sea tonta y no se calle, que tiene que defenderse y hacerse valer, así que ella siempre contesta cosas como ‘estaré gorda pero soy feliz’ o ‘pues las ballenas son preciosas’ o ‘yo soy gorda y tú eres flaca y qué’.
El caso es que al parecer en el momento de anunciar quién era caperucita… pues no se comidió y pegó a la otra niña al escuchar el comentario.
Sé que pegar no está bien, ya le he dicho que es no puede ser, que ella es una buena persona y las buenas personas hablan, pero no pegan.
Llorando me dijo que estaba harta, que no podía más, que la niña esta es tonta y que está cansada, que no quiere ir más a teatro para no verla.
Volvimos a hablar y al final llegamos a la conclusión de que iba a ser la caperucita más guapa del mundo, que no iba a dejar algo que le gusta por otra niña y que no iba a pegar nunca más.
Ahora llega la parte en la que os confieso que me sentí un poco orgullosa cuando me dijo el profesor lo que había pasado, sé que está mal… pero no puedo evitar pensar que mi hija sabe defenderse y que ha aprendido dónde poner los límites.
No me matéis mucho, sé que está fatal, pero de verdad que pensé en todas las veces que tendría yo que haber enganchado a alguien de los pelos y no lo hice.