Ayer tuve una cena familiar en la que terminé indignada y cabreada. Todo viene porque mi hija nos anunció hace un mes que se iban a casar y nos hizo muchísima ilusión a todos, sin embargo, en la cena de anoche, en un momento apartada en la cocina me dijo que con cuánto dinero contaban por mi parte para la boda. Yo me quedé muerta ahí mismo, mirándola pensando si me iba a comentar que era broma, pero no, iba bien en serio.
Le dije que yo no tenía dinero presupuestado para su boda, y que eso era algo que tenían que costear ellos y se puso como una moto. Empezamos una discusión en la que yo le dije que yo le podía regalar el vestido de la boda que ya de por sí era muy caro y que sería un regalo enorme, pero más de ahí imposible.
Al final se fue enfadada con mi futuro yerno, y cuando se lo comenté a mi marido estando ya solos, me dijo que había hecho bien, que a nosotros nadie nos ayudó con la boda y lo que hicimos fue hacer una boda sencilla. Ambos creemos que quieren una boda espectacular a costa de que lo paguemos ambos padres y eso no puede ser. Si no han ahorrado absolutamente nada para la boda de sus dueños, deberían bajar las expectativas. Tienen que aprender a ahorrar, porque después vendrán la casa, los niños y todos los gastos que conlleva la vida.
El problema es que a pesar de que pienso eso, me siento mal, creo que la he decepcionado y no sé si debería ceder en algo aparte del vestido para echarles una mano. Tampoco quiero que recuerden su boda como algo cutre, porque no quisimos ayudarles. Tenemos el dinero, pero es nuestro colchón para un futuro o para dejárselo a ella el día de mañana si nos pasa algo.
¿tocaríais parte de ese dinero para dárselo?
