Sinceramente, me parece preocupante que el dilema sea que con ese dinero os podríais pagar una reforma. Espero que esto no se lo hayáis planteado asï, porque creo que le puede hacer sentir un poco mal.
En cuanto al cambio de ciudad, como persona nacida en una ciudad pequeña, lo entiendo completamente. Vivir en una ciudad como Madrid para mí lo cambió absolutamente todo: además de haber conseguido un trabajo mucho mejor al que podría optar en mi ciudad, la experiencia de verte sola con 18 años es algo que te puede hacer madurar como ninguna otra.
Es cierto que mucha gente termina por “desmadrarse” al ver todas las posibilidades que la nueva vida les ofrece, pero también lo es que esa gente (al menos en mi experiencia)suele tener un perfil común: excesivo control por parte de los padres cuando vivían en casa, y demasiado dinero.
Obviamente depende mucho de la persona.
En mi caso, mis padres fueron muy claros: te damos un año, y si no lo aprovechas te vuelves. Ya te digo yo que con esa advertencia (y sabiendo que iba en serio) estudié como nunca… y también me divertí como nunca ;)
En definitiva, si podéis permítele vivir la experiencia. Yo me siento muy agradecida :)