Texto enviado por seguidora a [email protected]
Acabo de ser madre hace unas semanas y una de las cosas que tenía claras desde el principio era que en el paritorio quería estar sola con mi pareja.
Lo hablamos, lo dejamos claro y aún así el día del parto mi madre se presentó en el hospital esperando entrar.
Cuando le dije que no quería a nadie más dentro se lo tomó fatal. Se puso seria, dolida, casi ofendida. Me soltó que ella también era parte de ese momento y que me lo iba a echar en cara toda la vida.
La quiero pero no era su momento. Era el mío. Y necesitaba tranquilidad, intimidad, foco.
No una espectadora más ni alguien opinando en medio de mis contracciones.
Desde entonces está rara. Y yo ya tengo bastante con recuperarme y adaptarme al bebé como para tener que cargar también con su enfado.
Mi chico me dice que no me costaba nada dejarla entrar, y me siento sola con la decisión que tomé y no sé si la he cagado… Tan grave es querer vivir ese momento sin presión?
