Después de casarnos mi pareja y yo, a los meses quisimos intentar tener un bebé. Nos hacía mucha ilusión.
La alegría vino rápido, a los 3 meses estaba embarazada.
Estábamos tan eufóricos que se lo contamos a casi todo el mundo aunque estaba de muy poco.
Un día mientras estaba arreglandome para ir al trabajo, me di cuenta que estaba manchando. Cuando fui a urgencias sola, porque mi marido estaba trabajando, la ginecóloga me dijo que no había latido. Estaba en la semana 12.
Salí de allí echa mierda, sola, vacía, triste. Llamé a mi marido para comunicárselo y se vino enseguida para casa.
A los pocos días me hicieron un legrado.
Estuvo todo el rato a mi lado, se cogió unos días en el trabajo para que no estuviera sola en casa incluso.
Me sentí afortunada de sentirme tan arropada en ese momento por él. El aborto nos había unido más todavía en la relación, o al menos eso creía, pero me confundí.

Semanas después, actuó como si ya no pasara nada, volvímos a nuestra vida del día a día, pero sí pasó, sí estaba pasando, yo seguía con las hormonas revueltas aún, mezclado con la tristeza, estaba todo el día de mala leche, saltando a la primera, todo lo que me decía me sentaba mal.
Supongo que las mujeres lo llevamos de forma distinta a como lo llevan los hombres.
Él en el fondo sé que también lo estaba pasando mal pero a su manera.
Empezaron las salidas todos los viernes y volvía a las tantas a casa borracho.
En una de esas noches discutimos como nunca, me dijo que él también había perdido un bebé, que parecía que había sido yo sola. Yo lo entendí pero YO lo llevaba dentro y yo fuí la que tuvo que pasar por una anestesia y por dolores también para sacármelo.
A mi forma de ver son dolores distintos los que pueda tener una madre al padre.
A cuento de nada se volvió loco, empezó a sacar la poca ropita que había comprado para ese bebé y que tenía guardada para no tener que verlo, mientras discutía conmigo. Aquello me sentó profundamente mal, era abrir heridas sin necesidad alguna.
Desde el aborto todo ha ido mal, nos hablamos mal, ya ni nos saludamos por la mañana ni por la noche.
Hemos hablado ya en un par de ocasiones de divorcio mientras discutíamos.
La semana pasada tuve la revisión con la ginecóloga donde me dió la buena noticia que ya podía empezar a buscar si quería y ni se acordó de preguntarme qué tal me había ido en el médico.
Estamos bastante mal. Yo necesito volver a quedarme embarazada, quiero ser madre, necesito sanar esa pérdida que tanto me está jodiendo y no supero, pero ¿cómo vamos a intentar tener un hijo con la relación de mierda que tenemos?