Había oído muchos casos en los que la gente que ha ganado la lotería decía que era lo peor que le había pasado, y sinceramente nunca pude creer que eso fuera cierto porque al final a nadie le amarga un dulce.
Pero esta vez sí que puedo decir a ciencia cierta, que a mi amiga le ha pasado eso. Hace seis meses ganó la lotería, concretamente más de 1 millón de euros y lo que al principio fueron todo fiestas y alegría se ha terminado convirtiendo en una tortura.
En menos de un mes ya no le quedaba ni la mitad del dinero, porque entre pagar la hipoteca, comprarle coches a los hijos, viajes soñados y ayudar a todo el mundo que le pedía algo, cuando se quiso dar cuenta, ya le quedaba menos de la mitad, así que se plantó y le dijo a su marido y a sus hijos, que no volverían a derrochar nada. Decidió invertir el dinero restante en fondos de inversión y productos bancarios, que no permiten tocarlo durante un año y que le pueden generar beneficios.
Ahí empezó el problema, porque sus hijos seguían pidiendo mil caprichos y lujos innecesarios, al igual que su marido y cuando ella se negó, porque no iba a tocar ese dinero, ya que había penalización, empezaron las broncas.
Hace un mes el marido la abandonó y sus hijos se fueron a vivir con él. Apenas le quedamos amigas, y somos las tres que nunca le pedimos que nos ayudase ni nos diera dinero. A todas las demás las perdió cuando le volvieron a pedir por segunda vez dinero y ella se negó.
Con su familia también está tirante por el mismo motivo. Al final esto ha sido una tortura, se está quedando sola y le está cogiendo asco al dinero, pero creo que hizo bien para evitar seguir despilfarrando en los demás porque al final van a pensar lo mismo de ella y encima no tendrá nada en un futuro.
La pobre se está planteando sacar el dinero perdiendo parte de él a cambio de recuperar a su marido y sus hijos pero creo que se está equivocando. Poco deben quererla de verdad si el dinero es lo único que importa para que vuelvan.
