Tan difícil es que entienda que no tienes ni sitio ni tiempo?
Dile que cuando duerma mejor el bebé no hay problema, pero que ahora mismo necesitas el sofá, porque pasa la mitad de la noche despierto. Que no es plato de buen gusto tener a nadie en esa situación.
Entiendo que ella pensaram ir a tu ciudad de gratis (y seguramente a mesa puesta) y que le decepcione la situación. Pero se lo tendría que guardar para ella, no incomodarte aún más con su rabieta.
Tiene mi pareja unos amigos, casi hermanos para el, que todos los veranos venían min una semana a mi casa. Tenían unos cursos de la empresa en mi ciudad. Apenas los veíamos. Venían a dormir, dejar ropa sucia, arrasar la nevera y cocinar a las tantas… Solía coincidir cuando nosotros estábamos de vacaciones. El problema es que a la vuelta estaba todo sucio. Ellos como estaban poco no veían la necesidad de limpiar, pero era un asco. Mientras estábamos en nuestro piso cutre y viejo,sin hijos, nos daba un poco igual. Pero el año que yo estaba embarazadisima, y al siguiente ya con el bebé, en una casa recién reformada, tuvimos que decirles que no podían. Y les costó de entender. Insistieron bastante a mi pareja (el verano embarazada vinieron solo tres días, al final, y fue muy molesto. Hacía mucho calor, no se podía dormir. Llegué de viaje y estaban en mi cama, porque allí estaba el aa. Y en el salón un desconocido. A las tres de la mañana cambiando sábanas y dándole la vuelta al colchón por la peste a sudor. Le dije a mi pareja que nunca mas), y al final tuve que hablar yo con ellos. Que lo sentía mucho, que sabía que para ellos mi casa era lo más cómodo, porque estaba limpia, había comida y demás, pero que la época de venir como si fuera un hostal, no coger ni un día la escoba, ducharse de madrugada, y vaciar la nevera, se habían acabado. Que mi hija era un bebé de meses, no tenía sitio ni fuerzas para atenderlos. Que nos pasabamos las noches de la cama al sofá… Me dijeron que a ellos no les molestaba… les dije que eso nos molestaba a NOSOTROS, y que si fuera una cuestión importante, y no tuvieran donde ir, los alojaría sin dudarlo. Pero que tenían otras opciones que no implicaban incomodar a una familia con un recién nacido. Que se podían venir un día a comer, pero que no teníamos dinero ni ganas para dar de cenar toda la semana a dos señores. Ahí lo entendieron bien, aun así se notaba que les habíamos chafado los planes.
No lo han vuelto a pedir. Es una situación muy incómoda decir que no, pero en tu caso, con el morro que gasta tu amiga, lo veo necesario. Cuando alguien no quiere entender la indirectas, es porque hacerse el tonto le viene mejor, a ver si cuela.
Quien no tiene o a tenido un bebé que no duerme, no se hace una idea de lo que es. No te sientas culpable para nada.