Os escribo esto a martes, día 23, teniendo un viaje planeado dentro de cuatro días, es decir, para el finde, el sábado 27.
No me puedo creer lo que me está pasando, y es que teníamos todo reservado para irnos a Cádiz este fin de semana mi novio y yo. Pues muy bien, esta misma mañana ha recibido una llamada de unos amigos que lleva sin ver diez años, del pueblo, que quieren recordar viejos tiempos y ver el partido de fútbol del Mundial de España todos juntos.
Evidentemente, ya no nos devuelven el dinero por la cancelación del viaje a Cádiz, pero es que igualmente, aunque nos lo devolvieran, mi novio había hecho planes antes conmigo, no con sus amigos, y yo ahora me tengo que quedar en tierra.
Me ha dicho que paga su parte, que no hay ningún problema, que le hace mucha ilusión ver a sus amigos, a los que lleva muchísimos años sin ver, y que a Cádiz podemos ir en cualquier otra ocasión. Y a mí es que me da igual el dinero; lo que veo es que me ha dejado más tirada que una colilla cuando sabe que necesito ese viaje y que me hacía muchísima ilusión ir.
Me diréis por qué no voy con otra persona, y es que no tengo a nadie con quien ir en este momento, ya que todas mis amigas tienen planes este fin de semana.
La verdad es que me he quedado planchada porque, de un momento a otro, me ha dejado tirada por gente a la que lleva sin ver más de 10 años. Y vale, en parte lo puedo comprender, pero estas cosas se avisan antes y, si no, que vengan otro fin de semana sus amigos a hacer cualquier otro plan.
Y aunque haya dicho que el dinero es lo que menos me importa, también me importa, como lo que cuesta ganarlo y las ganas que tenía de ese viaje… En fin.
Son bienvenidos vuestros comentarios.
Muchas gracias.