Buenas. Os cuento; hace un año y medio conocí a un chico maravilloso, y durante unos meses todo fue perfecto, no podía creérmelo. Yo estaba locamente enamorada de él, y cuando toda esa perfección pasó, solo quedó la sombra de lo que era. Ya no me trataba tan bien, de vez en cuando me montaba un pollo y me dejaba para el arrastre, sus detalles se redujeron a cero y creo que solo venía a mi casa a asaltarme la nevera.
Os voy a explicar un poco como era nuestra relación. Yo vivo con mi madre, es mi mejor amiga y siempre le abre las puertas a mis amigos y a mi pareja. Él venía todos los días a mi casa, éramos muy «caseros» y nos pasábamos las tardes viendo series o películas. Íbamos a todas partes juntos, al super, de compras, a pasear a los perros, incluso tuvimos una perrita en común. Teníamos muchos planes de futuro, muchos viajes por hacer, y muchos sueños que cumplir. Siempre pensé que avanzaríamos juntos, pero no fue así. Él no quería trabajar, ni estudiar, al principio de nuestra relación trabajaba en todo lo que le salía, pero desde hace unos meses no hacía nada porque no quería. Yo lo animaba, lo ayudaba, veía sus inseguridades y las intentaba sanar, procuraba no agobiarlo y darle todo el apoyo para que saliera adelante.
El otro día comenzó a tratarme de una forma seca y desagradable, y yo le quise dar todo mi apoyo porque decía que le pasaban «cosas», pero me di cuenta de lo que le pasaba, que ya no me quería.
Se lo pregunté varias veces, y siempre me decía que no era nada conmigo. Soy una persona muy ansiosa, cuando alguien está mal conmigo me pongo fatal, y más si es mi pareja. Francamente, pasé unos días horribles, y como esto me lo hizo más veces, llegué a la conclusión de que teníamos que darnos un tiempo. Finalmente, al día siguiente quiso quedar conmigo, porque tenia que contarme algo, y cuando llegó la hora de vernos, me soltó por WhatsApp: «No quiero estar más contigo, te lo digo por aquí para que no tengas que venir». Se me cayó el mundo. Pero yo no lo quise dejar así, con la excusa de devolvernos nuestras cosas (teníamos una hucha conjunta, y él tenía las llaves de mi casa) le hice quedar, y ahí le dije todo lo que pensaba. Después de un año y medio juntos, de tratarlo como a un rey, de abrirle las puertas a mi casa y a mi familia (cosa que él no hizo), de apartarme de mis amigos, todo lo que me merecí fue un Whatsapp. Le dije que fue un sinvergüenza y un cobarde, y que no merecía aquel trato y quise que me dijera porqué razón me abandonaba de esa manera. Su explicación fue que no le dejaba avanzar en la vida, que él tenía que hacer cosas, estudiar y tal, y que estando conmigo no podía ser. Parece ser que las 8 o 9 horas de jugar a la play y de ver películas no son prescindibles, pero yo sí. Yo empiezo la universidad este año, he estudiado y he hecho muchas cosas estando con él, no me ha impedido avanzar, es más, yo lo animaba a que estudiase, que le echaría una mano en lo que pudiese. Ha sido una relación demasiado dependiente, y en su final muy tóxica.
Ahora me encuentro sola, sin amigos, sin nadie con quien hablar. Mi familia me dice lo típico de «para que quieres estar con una persona que te ha aislado y que te ha demostrado como es». Ahora me doy cuenta de muchas cosas, otras ya las sabía, pero hacía la vista gorda porque no quería perderle. Durante un tiempo él fue mi mundo y mi vida, y ahora siento como si hubiese perdido una parte de mí. Ya no soy la que era, independiente, fiestera y divertida, sino todo lo contrario. Le di todo de mi, y ya no queda nada.
Espero no haberos aburrido, muchas gracias por leerme y espero que me aconsejéis sobre qué hacer ahora. Y si alguien quiere charlar un rato, me parecería perfecto. Muchas gracias y un beso.