Espero poder explicarme bien y no dar lugar a malinterpretaciones.
Llevo unos dos años y medio saliendo con mi pareja actual. Todo ha ido bien hasta ahora; ya tenemos una edad, 44 y 45. De momento no vivimos juntos. Yo comparto piso porque no me puedo permitir destinar la mitad de mi sueldo al alquiler, pero estoy contenta: mi compañera es bastante maja. Él vive solo; su piso es grande para una persona, pasamos mucho tiempo alli, sobretodo los findes, pero yo, por ahora, no me planteo la convivencia. No quiero dejar mi piso porque el alquiler es razonable y está casi céntrico.
Siempre hemos ido a medias en todo: viajes, restaurantes, etc. Aunque él gana más que yo, nunca le di importancia. En vacaciones solemos ir a una casa en la playa que, según él, es de su tío, así que allí no pagamos nada.
Y aquí viene lo importante. Vivo en una ciudad pequeña y, a través de conocidos, una amiga mía , nos conocimo hace poco en un curso de cocina, es amiga de la mejor amiga de su ex—, me ha llegado información sobre su relación anterior. Al parecer, una de las razones de la ruptura fue que su ex descubrió que él es, en realidad, el propietario de su piso, el grande. A ella —y a mí también— siempre nos dijo que era de alquiler y se quejaba. Y hay más: la casa de la playa no es de su tío, sino suya. Además, tiene un apartamento que alquila como turístico; por lo visto, en ese caso tiene un socio.
No sé si me explico. Estoy muy, muy muy molesta porque me ha mentido. Entiendo que, al principio, alguien pueda ser reservado; cuando hay dinero de por medio, puede haber gente aprovechada. Pero esto no es solo discreción: durante dos años me ha contado una versión falsa de su vida. Que si el alquiler es caro, que si la casa es de su tío…
De hecho, yo ya tenía la mosca detrás de la oreja. Me parecía raro que, siendo supuestamente de su tío, no hubiera nada de él y todo fuera de mi pareja.
Por lo visto, todo esto lo tiene gracias a una herencia que recibió hace 14 años, y además cuenta con los derechos de explotación de una planta de energía solar. Es decir, tiene una situación económica muy holgada, incluso como para no trabajar. Según me han dicho, ya ha ganado unos 300.000 sin prácticamente esfuerzo.
Lo que me molesta no es solo que lo haya ocultado, sino que me haya mentido activamente, como si yo fuera una interesada. Eso, sinceramente, me hace sentir bastante tonta. Y, además, con el dinero que tiene, me ha hecho ir a medias en todo, hasta el punto de sacar la calculadora cuando viajamos y no perdonarme ni un euro. Desde que me enteré, estoy en shock. En cierto modo, entiendo que su ex terminara la relación. Ella es ginecóloga, trabaja en una clínica privada y tiene un sueldo alto; no necesita que nadie la mantenga.
No sé por qué actúa así, pero, sinceramente, me parece un comportamiento bastante ruin. Puedo entender que no vaya pregonando su situación económica, pero lo que ha hecho va mucho más allá. Y el hecho de que su familia haya sido cómplice —con la historia de la casa del “tío”— lo hace aún más extraño. No me parece ni medio normal.
Tengo que hablar con él, pero no sé cómo plantearlo. Estoy muy desencantada con todo; ahora mismo ni siquiera me apetece verle. De hecho, me estoy escaqueando, y él ya lo ha notado: me ha preguntado varias veces si me pasa algo.
PD No tiene hijos ni cargas familiares
